El primero de los tres anuncios que tiene preparados Valve para definir su invasión del salón del hogar se acaba de producir. La compañía ha anunciado hace unos minutos SteamOS, su propio sistema operativo gratis basado en Linux.
El sistema está planteado con la filosofía que tanto éxito ha dado al servicio digital Steam. SteamOS se apoya en nube multiplataforma Steam Cloud para ofrecer actualizaciones automáticas y almacenamiento remoto, y es capaz de hacer 'streaming' de los juegos Steam desde ordenadores Windows o Mac hasta la televisión.
Nuevas opciones familiares y servicios aún por desvelar apuntarán a todos los miembros del hogar y no solo a los jugadores de siempre. De hecho, SteamOS es un sistema orientado "a las máquinas del salón de casa".
El servicio de streaming es compatible con más de 3.000 juegos de Steam, mientras que en SteamOS corren ya de forma nativa varios cientos. En las próximas semanas se conocerán más juegos compatibles con el nuevo sistema operativo de Valve. De la página oficial:
"A la par que trabajábamos en poder llevar Steam al salón de tu casa, llegamos a la conclusión que el entorno más idóneo para transmitir calidad a los clientes es un sistema operativo construido con los mismos pilares que Steam.
SteamOS combina la sólida arquitectura de Linux con una experiencia de juego creada para la gran pantalla.
Estará disponible pronto como un sistema operativo independiente y de forma gratuita para las máquinas del salón de casa."
Este sistema operativo basado en Linux es gratuito y aparentemente abierto (no hay información específica sobre este aspecto), y se espera que aproveche el hardware con mayor soltura para uso en videojuegos. En estos momentos se entiende que uno de los pasos inminentes de Valve será la presentación definitiva de la Steam Box, la caja-PC propia que por supuesto iría con este sistema de serie. Se especula con un producto propio o con la asignación de licencias a diversos proveedores de máquinas. Sin embargo, dada esta sorpresa y la actitud de la casa de la válvula, hay que esperar, como hoy, a los movimientos oficiales.