Entre las 20:50 y las 22:20 del viernes 25 de diciembre unos 34.000 usuarios de Steam según el cálculo oficial se vieron afectados por el fallo de seguridad. Valve ha denunciado haber sido víctima de un ataque por saturación DDoS justo en un momento de tráfico muy intenso a causa de las rebajas de Navidad.
Ha explicado en un comunicado que la acumulación de visitas reales y de visitas ficticias enviadas por el ataque DDoS afectó al sistema de cacheado de las páginas provocando esos cruces de datos. Por eso, cuentan, se vieron obligados a tumbar el sistema hasta poder solventar el problema.
Valve ha insistido en que en ningún momento ha quedado al descubierto información que pueda ser relevante para la seguridad personal y económica de los usuarios, porque ni las contraseñas ni los números de tarjeta al completo se han podido ver. En su comentario explica todo lo que ha podido quedar al descubierto:
"El contenido de esas peticiones variaba según la página, pero algunas páginas incluían una dirección de facturación de usuario de Steam, los últimos cuatro dígitos de su teléfono Steam Guard, su historial de compras, los últimos dos dígitos de su tarjeta de crédito y/o su dirección de email".
Por último, ha recordado de nuevo que como no hay ningún problema de seguridad real gracias al cifrado, no es necesario que los usuarios realicen acción alguna, ni siquiera cambiar su contraseña de registro en Steam.