La noticia más impactante del pasado fin de semana es la nueva adquisición de Valve. El gigante americano ha comprado Campo Santo, la compañía independiente estadounidense responsable de Firewatch. Esta empresa, levantada en 2013 por un grupo de desarrolladores con experiencia en juegos como The Walking Dead, Bioshock y Mark of the Ninja, ha logrado impresionar a Gabe Newell y a los suyos con su microcatálogo.
Como cuentan en el anuncio del acuerdo, Campo Santo va a poder seguir trabajando como hasta ahora. Sus doce trabajadores van a conservar sus puestos para seguir centrándose en su segundo proyecto, Valley of Gods. También conservan el derecho a seguir comunicándose con sus aficionados de forma periódica mediante sus posts. Sin embargo, todo esto ocurrirá desde un lugar distinto, ahora desde el área de Seattle, cerca de sus nuevos propietarios.
Este movimiento responde a la declaración que hizo Newell recientemente para avanzar que Valve va a volver a lanzar juegos, tras tanto tiempo centrada en sus negocios de distribución. Veremos cuánto se centran en PC y qué relación mantienen ahora con las consolas. Curiosamente, el próximo estreno de Campo Santo es la versión Switch de Firewatch, que llega junto a una serie de mejoras que instantáneamente pasarán al resto de alternativas.
¿Cuánto tiempo tardaremos en escuchar algún rumor sobre Half-Life y el nuevo estudio?
