Tan solo hay que echar un vistazo a las listas de ventas para comprobar la gran acogida que están teniendo los juegos de PS4, tanto las exclusivas como God of War y Spider-Man como los multiplataforma, ya sean Red Dead Redemption 2 o Far Cry 5. El mercado está en expansión y eso está favoreciendo que la caída de la reina de la generación sea mucho más suave de lo que Sony había previsto.
En el segundo trimestre del año fiscal 2019 (del 1 de junio al 30 de septiembre de 2018), se vendieron 3,9 millones de consolas PS4, un 7% menos que en el mismo periodo del año anterior, cierto, pero suficientes como para romper las expectativas de una compañía que ha decidido comenzar a capitalizar y adelanta que gracias al buen ritmo no hará tantas acciones de marketing esta campaña navideña como tenía previsto. Ya son 86,1 millones de unidades acumuladas y la previsión para el 31 de marzo ahora es alcanzar los 17,5 millones de PS4 en el ejercicio, un millón más de lo que esperaba hace seis meses.
Lo decíamos al principio, lo que mejor está funcionando es el software, especialmente el first party. En estos tres meses veraniegos se vendieron 71,5 millones de juegos de PS4, casi cinco millones y medio más que en el verano pasado, y ahí tienen que ver mucho el hombre araña y Kratos. Además, con tanta gente con el mando en las manos, también han crecido un poco las suscripciones a PS Plus hasta los 34,3 millones de pagadores.

Estos datos arrojaron un crecimiento en las ventas de la división Game & Network Services del 27% hasta los 550.000 millones de yenes, pero sobre todo del beneficio de explotación, que prácticamente se duplicó hasta superar los 90.000 millones de yenes en el trimestre. Encontraréis el resto de detalles en el informe financiero trimestral.
En lo que queda de año, su intención es seguir mejorando. Mucho se habla del cambio de ciclo y la llegada de PS5, pero con una PlayStation 4 tan fuerte y tan rentable, en Sony no deben tener ninguna gana de que llegue ese momento.