El magazine nipón Famitsu informa sobre el rendimiento de Xbox One desde su estreno el pasado viernes en el mercado japonés, poco alentador para los fans de la consola en el país del sol naciente (y para Microsoft).
La publicación calcula que se han vendido 23.562 consolas (22.416 copias del Titanfall incluido en un paquete) en los primeros cuatro días, cifra que palidece al lado de anteriores lanzamientos de Microsoft en el territorio (Xbox 360 colocó 62.135 unidades en dos días en 2005) y de los recientes lanzamientos de Wii U y PS4 (ambas por encima de las 300.000 unidades en el mismo tiempo).
Considerando la tendencia a la baja que han seguido los productos videolúdicos de Microsoft en Japón en los últimos años, este pobre rendimiento de Xbox One en su estreno nipón era más bien esperado. Sin exclusivas japonesas de calibre en el horizonte más allá de Scalebound (si bien la compañía está realizando un esfuerzo para el TGS), parece complicado que vayan a cambiar las tornas para la marca Xbox en aquel mercado.