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Warhammer 40,000: Dawn of War 3

Análisis de Warhammer 40,000: Dawn of War 3

El título ofrece lo mejor de los dos oscuros mundos anteriores.

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Relic y Dawn of War son buenos ejemplos de lo variado que puede llegar a ser el género de la estrategia en tiempo real. El mismo estudio ha producido ya tres juegos en el oscuro universo de Warhammer 40K y ninguno de ellos es parecido a los anteriores.

Para empezar, no es fácil ser un soldado raso en el mundo de W40K. La expectativa de vida se mide, generalmente, en minutos o segundos tras salir de tu respectivo centro de producción. Piensa que hay muchos peligros, desde que te aplaste un poderoso martillo de guerra hasta que termines como un queso de gruyère a balazos de bólter, pasando por que un tanque con sierras circulares te deje hecho pedacitos. En esta ocasión, el campo de batalla es el mundo de Cyprus Ultima y tres facciones luchan por controlarlo. No obstante, las escaramuzas menores acaban creciendo y convirtiéndose en batallas más grandes y siniestras, puesto que el planeta perdido de Acheron aparece de repente con todos sus secretos al alcance de la mano.

Las 15 horas de juego (aproximadamente) que dura la campaña te harán cambiar de facción constantemente. Por un lado, así podrás ver todas las perspectivas en la misma campaña, pero, por el otro, también es más difícil, porque solo podrás jugar una misión con cada ejército antes de que cambien y te toque controlar algo totalmente distinto. La primera de las facciones, el capítulo de los Blood Ravens de los Marines Espaciales, liderados por el ilustre y gruñón Gabriel Angelos, son el ejército más directo de todos. Los Marines Espaciales pueden llevarse una paliza, devolverla con creces y utilizar armas convencionales y habilidades especiales (como granadas o lanzamientos de cohetes) para dar caña. Son la facción más fácil de controlar y probablemente los favoritos de la mayor parte de los jugadores (por lo menos al principio).

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Los segundos, los Orkos, están liderados por el jefe de guerra Gorgutz, una gigantesca y malvada bestia que resulta ser sorprendentemente astuta (para ser un Orko). Su ejército se parece a los Marines Espaciales en algunas ocasiones, pero sus armas y sus diseños son las creaciones de un (duende) científico loco, en vez de científicos profesionales. Las armas de los Orkos hacen muchísimo daño, son erráticas y fallan o explotan constantemente. Su característica especial es que son carroñeros y recogen chatarra, que se produce periódicamente en sus torres WAAAGH! o que sacan de vehículos y edificios destruidos. Si una escuadra o un vehículo recogen chatarra, esta mejora sus estadísticas y desbloquea su habilidad única. También podréis utilizar la chatarra para crear una nueva unidad de Orkos. Así, cuanto mayor sea la chatarra, mayor será la unidad. Es decir, que para explotar a tope esta característica, el usuario tendrá que estar dispuesto a microgestionar un poco más a sus tropas, pero podrá reconstruir más rápido a su ejército.

La tercera facción son los Eldar de la Vidente de Guerra Macha. Los Eldar son el ejército más blandito, pero pueden compensar esta situación con sus escudos de regeneración y su velocidad. Sus escudos (que se llaman Battle Focus) pueden aguantar un poco de tralla y bloquearán un poco el daño que reciben tus unidades. Estas dos características hacen que los Eldar sean el ejército más adecuado para la guerra relámpago, sobre todo con sus motos y sus tanques planeadores. Durante la campaña y, sobre todo en el multijugador, te hará falta mucha microgestión para controlarlos bien, porque no pueden aguantar las líneas del frente como lo hacen los Marines Espaciales o los Orkos.

En líneas generales, Dawn of War 3 resulta ser una mezcla de los dos títulos anteriores. Tiene la construcción dinámica de bases de la primera entrega y media docena de estructuras por bando para construir, además de que ahora no tendrás que construir varios barracones. En cambio, la forma de limitar la capacidad para crear más unidades son las requisas y los puntos de energía de las zonas de recursos capturados, y no la velocidad de creación de las unidades. De la segunda entrega, este juego toma las unidades de héroe personalizables y las degrada hasta convertirlas en unidades de élite menos poderosas. De hecho algunas tienen historias y trasfondo (como los líderes de las facciones) mientras que otras son "solo" versiones más poderosas de las tropas, como los Dreadnought.

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Las unidades de élite entrarán en la batalla cuando el usuario acumule suficientes puntos de élite, y sus habilidades son muy diferentes. Por ejemplo, el Komando Orko, que es barato y muy útil al principio, viene genial para tomar puntos de requisas, y otras unidades de élite son buenas hacia la mitad de la partida para presionar la línea del frente. Eso sí, lo que ha crecido mucho son las megaunidades de élite de la etapa más avanzada de la partida: Gorkanaut para los Orkos, el Señor Espectral para los Eldars y los Caballeros Imperiales de los Marines Espaciales, que destacan entre otras unidades de élite. No obstante, no son invulnerables, así que no esperes que cambien las tornas de la batalla si ya tienes al enemigo a las puertas de tu base. Lo que sí pueden hacer es darte la ventaja necesaria como para romper un punto muerto e inclinar la balanza hacia tu lado.

Dependiendo de lo que te guste en el género de estrategia en tiempo real, Dawn of War 3 te ofrecerá algo tanto para la campaña como para el modo multijugador. La longitud de la campaña te permitirá habituarte a las nuevas tropas y mecánicas, y averiguar cómo lidiar con los distintos tipos de enemigos. Al respecto, la dificultad Normal puede ser un poco complicada, sobre todo al principio cuando los controles y el metajuego todavía no están del todo claros. Una vez te has acostumbrado al ritmo, a las habilidades y todo eso, puedes pasarte un nivel sin tener que guardar y cargar constantemente. Sin embargo, tampoco te confíes porque las batallas finales de cada nivel pueden ponerse feas muy rápido si no estás lo suficientemente preparado. Y como casi cada unidad tiene una habilidad a su disposición, lo ideal es que sepas reaccionar rápido y controlar todo al milímetro. Para que te hagas una idea, una simple granada de concusión puede empezar o terminar una batalla, ya que con ella tus unidades heridas podrán retirarse y ponerse a cubierto o podrás redistribuir a tus ejércitos.

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En cuanto al modo multijugador, digamos que ha cambiado un poco y se ha vuelto... interesante. De momento, no hay ningún modo del tipo "construye una base y destruye a tu rival". No, de momento Dawn of War 3 ofrece un modo por objetivos en el que primero tendrás que destruir el generador de escudos del enemigo, después una gigantesca torreta y, por último, la base central para poder ganar. En la práctica, este modo acaba resultando en dos cosas: precipitarse no es nada recomendable, y los combates se concentran en zonas concretas. Como no es suficiente con crear unos cuantos escuadrones rápidos para atacar la base enemiga en cinco minutos, el principio de la partida se ve dominado por pequeñas escaramuzas por la zona central para luchar por los puntos. En esta parte, las "zonas de sigilo", como las salidas de ventilación o las coberturas pesadas, marcan la diferencia, porque hay pocas unidades y la potencia es pareja. A partir de ahí, con exploradores y alguna que otra incursión, la partida avanza hacia la etapa central, con más requisas y energía, de forma que se producen las primeras batallas con unidades y ejércitos más grandes, liderados por unidades de élite. Por lo general, es en este momento cuando la balanza se decanta por un bando y un usuario acaba llevándose la victoria. Si consigues acumular más recursos, cargarte el generador de escudo y, quizás, la torreta, el enemigo estará contra las cuerdas.

Todavía es pronto para saber cómo acabará el equilibrio entre las razas, pero, por el momento, los Marines Espaciales tienen ventaja en las etapas iniciales, cuando la gente todavía está aprendiendo. Y sí, sigue habiendo una sección para pintar a tu ejército y crear a tu fabuloso capítulo de Marines Espaciales rosa fosforito. La personalización del ejército también continúa siendo un factor importante, porque podrás desbloquear a más unidades de élite y doctrinas, que te darán habilidades especiales activas y pasivas para ciertas unidades. De hecho, estas doctrinas son una forma genial de distinguir a tus Orkos de otros Orkos y personalizarlos a tu estilo.

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Por desgracia, detectamos un par de fallos que rebajan un poco la buena nota general. Para empezar, de momento solo hay un par de mapas en el modo multijugador y suelen ser para dos jugadores. Sin embargo, el principal error es la selección de razas. Aunque está genial que sean muy diferentes, los Marines Espaciales, los Orkos y los Eldar son como los helados de vainilla, chocolate y fresa en una heladería. Tener uno más, que ofreciese un poco de variedad, habría mejorado la experiencia. Estamos seguros de que veremos a los Marines Espaciales del Caos, a los Tiránidos, a los Tau y al resto en un futuro próximo, pero hubiese sido fantástico que hubiesen incluido alguna raza más de inicio. Y aunque las gigantescas batallas son impresionantes, el nivel de detalles es casi el mismo (y a veces hasta un poco menos) que en Dawn of War 2. A ver, hay que reconocer que DoW2 se centraba en escenarios más pequeños con menos unidades en el campo de batalla, pero es un juego del 2009 y sigue estando muy bien.

En general, Dawn of Waaagh! 3 es el juego que los fans de Warhammer 40.000 han estado esperando. Tras un montón de títulos de W40K un tanto flojos, este título muestra el oscuro y siniestro futuro, repleto de acontecimientos y personajes surrealistas, que los otros juegos no lograron mostrar. El gameplay es genial y ofrece una campaña muy robusta; el modo multijugador es muy sólido en el lanzamiento, y es muy probable que añadan muchísimo contenido adicional en los próximos meses. Es una experiencia que no se arriesga demasiado, pero que cumple con creces con lo prometido.

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09 Gamereactor España
9 / 10
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Una campaña muy divertida; el equilibrio entre la construcción de bases y las batallas es muy bueno, y las mecánicas son firmes.
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Solo hay tres razas y hay pocos mapas en el modo multijugador.
overall score
Media Gamereactor. ¿Qué nota le pones tú? La nota de la network es la media de las reviews de varios países

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