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Avances

We Were Here Together - impresiones

Walkie-talkies en mano, nos adentramos en la demo en compañía para poner a prueba nuestras dotes de comunicación y resolución de problemas.
Sam Bishop 6 mayo 2019

Hace poco, cuando nos paseábamos por la Rezzed, en Londres, vimos muchos juegos que nos ofrecían aventuras en solitario muy prometedoras, pero hubo un título que nos llamó la atención con una propuesta cooperativa muy lograda. No es otro que We Were Here Together, del estudio Total Mayhem Games, y el tercero de la saga iniciada con We Were Here allá por el 2017. Se trata de propuestas expresamente creadas teniendo en mente a dos jugadores. Antes de entrar en materia, vamos a darle un repaso a la saga.

El primer juego nos situaba dentro de un misterioso castillo, donde cada jugador aparecía en una sección diferente, totalmente separado del otro. El único medio de comunicación disponible es el walkie-talkie que cada uno lleva. Por su parte, el año pasado We Were Here Too también nos transportó a un castillo espeluznante, donde de nuevo dependíamos de las instrucciones por voz del compañero o compañera para abrirnos paso a través de los puzles. Puesto que no se puede jugar a solas, os necesitáis mutuamente para sobrevivir, lo que significa que el componente cooperativo resulta una pieza clave del juego.

Lo mismo se aplica a We Were Here Together, tal y como pudimos comprobar en Rezzed con la ayuda de un miembro del equipo. Arrancamos en una intrigante cabaña en un rincón helado del mundo, y nos pusimos manos a la obra de inmediato. El walkie-talkie se lleva poco con el chat de grupo, aunque lo que marca la diferencia es la necesidad de mantener pulsado un botón para hablar y así poder escuchar al otro. Como puedes imaginar, todo es cuestión de que la información sea concisa y clara.

En este caso no estaremos aislados entre nosotros, o al menos hasta donde pudimos ver en la demo que jugamos. Ambos somos libres de explorar los alrededores con total libertad, aunque, eso sí, los puzles requerirán que nos separemos. El primer rompecabezas con el que nos topamos fue una puerta con una forma en el centro. Entonces, después de que nuestro compañero encontrara una manivela, seguimos sus indicaciones para ubicarla y acoplarla ahí. Como ves, aunque no siempre sea determinante ayudarse, es muy aconsejable compartir toda la información que tengamos.

Una vez fuera, dejando atrás el calor del acogedor refugio, pudimos echar un vistazo al entorno, donde hallamos una máquina para ajustar la frecuencia de la antena sobre el tejado. Uno de nosotros tuvo que permanecer allí arriba mientras el otro ajustaba la frecuencia desde abajo, alterando la altura y longitud de las ondas para hacerlas coincidir con lo que el otro veía. Al sintonizar la frecuencia, escuchamos una misteriosa llamada de socorro, que sirvió como aperitivo del argumento sobre el que a grandes rasgos tratará el juego completo.

Nos quedamos sin tiempo antes de poder completar ningún otro puzle en esta zona. Aun así, había un mapa en otra habitación que nos permitía rastrear coordenadas, algo que, suponemos, nos tocaría hacer usando las cifras que escuchamos durante la transmisión. También vimos un recipiente con un líquido donde había que llevar el nivel de un indicador hasta la zona verde y, mientras uno jugaba con la presión, el otro observaba el manómetro desde dentro. La verdad sea dicha, en este último nos quedamos con las ganas de conocer la solución.

Por si te lo estás preguntando, según podemos ver en su página de Steam, es de suponer que, conforme avance la historia, visitaremos algún castillo. Sea como sea, lo bueno de We Were Here Together es que no es necesario haber jugado las entregas anteriores para disfrutar de esta, puesto que lo importante es trabajar juntos para resolver las pistas que nos dan. Además, la fórmula del juego resulta agradablemente sencilla, ya que los puzles son claros en cuanto a dónde hay que ir, aunque lo que es la solución nos haga devanarnos los sesos.

En líneas generales, nos ha sorprendido el grado de cooperación que exige este multijugador. En la mayoría de los casos, un cooperativo implica que cualquiera puede unirse a la partida para echarnos una mano, pero lo cierto es que en este caso a ambos nos será imposible sobrevivir o avanzar si no hay nadie al otro lado del auricular. Un ingenioso rompecabezas que te anima a tirar de creatividad y comunicarte de un modo al que no estás acostumbrado. Nos intriga saber el rumbo que tomará.

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