Microsoft comenzó a distribuir su Windows Phone 7 el pasado otoño como sistema para competir con otros smartphones como los basados en Google Android o los iPhone de Apple. Los dispositivos que lo incorporan, de fabricantes como LG, Samsung, Dell o Sony-Ericsson, también están enfocados al comercio de videojuegos, por ejemplo integrando el gamertag de Xbox en su menú para poder registrar logros y comprar desde el Xbox Live Marketplace.
La compañía de Redmond explica en declaraciones a Kotaku que este sistema es su respuesta a las plataformas de juego portátil. De este modo, no se espera que Microsoft prepare una máquina dedicada como Nintendo 3DS o PSP2.
A día de hoy existen más de 5.500 aplicaciones disponibles para descarga en un Windows Phone 7 del que se han vendido más de 1,5 millones de ejemplares. No obstante, aún no opera con todos los servicios en países como en Suecia, donde no dispone de Xbox Live ni otras funciones.