Qué delicia es ver las carrocerías retorcese y convertirse en chatarra con todo lujo de detalle y con la máxima suavidad de imagen. La cantidad de juegos que funcionan más fluidos y a mayor resolución en las nuevas consolas no deja de crecer, y el último ejemplo lo ofrece el estudio finlandés Bugbear. Según han anunciado esta semana, quien juegue la versión Xbox en una Series X de su desternillante Wreckfest podrá hacerlo a 60 imágenes por segundo y en 4K (la tasa se queda en la mitad en Series S).
A diferencia de la función FPS Boost, este trabajo ha sido obra de los desarrolladores, que "hemos incorporado soporte específico para este hardware tan serio".
En un momento en el que los juegos de carreras arcade están de capa caída, Wreckfest se sigue erigiendo como un título original y bien acabado, con una tecnología exclusiva para recrear los choques y deformaciones. Aparte de esta actualización para Xbox, el equipo también prepara el torneo Woodland Dash y regala el coche Hammerhead RS como descarga gratis. Hay más detalles en su blog
Wreckfest se lanzó para PC en 2018 tras un período de pruebas y luego se adaptó a PS4 y Xbox One en 2019. Los usuarios de Xbox Game Pass pueden descargarlo para la familia One o para la familia Series de consolas sin coste adicional.

