Aquí un caso curioso. El que ha sorprendido al crítico BoxPlay mientras preparaba su análisis de Metropolis: Lux Obscura en su Xbox One. Es un juego de puzles a lo tres en raya que cuenta de fondo una historia mediante unas imágenes estilo comic en blanco y negro. La temática es turbia y contiene escenas de violencia y sexo, por eso ha sido marcado como PEGI +17.
Está a la venta para la propia Xbox One, para PC y para Nintendo Switch, se puede comprar sin problema y jugar a él. Pero Microsoft no poermite utilizar Game DVR para grabar y compatir imágenes. Como ha denunciado el analista, y también otro usuario, el sistema de protección entiende que estás difundiendo contenido de desnudos pornográfico y por eso expide una sanción. A BoxPlay, 14 días baneado, al otro tan solo un día.
Mientras que la mayoría de gente no se ha quejado hasta la fecha de este sistema de protección frente a las posibilidades de compartir contenido sexual a través de Xbox Live, parece que ha aparecido una situación contradictoria que Microsoft va a tener que evaluar de forma independiente. Los afectados ya se han tratado de poner en contacto con la compañía y su decisión debe sentar las bases para el futuro.
Pero la lección es clara. Cuidado con lo que grabáis con la propia consola, porque hasta los juegos pueden tener contenido prohibido.