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análisis de hardware

Xbox One: análisis de lanzamiento

Tras pasar un tiempo con la sucesora de Xbox 360, recogemos nuestras sensaciones, señalando lo que nos ha gustado, lo que no, y todo lo que queda entre medias.

Microsoft ha tenido que sortear algunos baches en el camino hasta su lanzamiento, pero Xbox One está por fin y desde hoy en España (y en otros 12 países) significando su estreno mundial. Hemos abierto, examinado y probado varias unidades de varias formas para redactar este análisis inicial de bienvenida. Esto es lo que puedes enchufar a tu TV a partir de hoy para inaugurar una nueva generación de videojuegos según la visión de la firma de Redmond.

Denominada ONE por su carácter de todo en uno para el salón del hogar -incidiendo en la estrategia de MS para que máquina y Kinect se conviertan en el centro multimedia, de TV y de juego- la máquina es una navaja multiusos o multifunción comparada con su predecesora. De hecho, si vienes de Xbox 360, celebrarás saber que la mayoría de las apps de TV y películas están ya disponibles en el Dashboard de Xbox One, lógicamente con futuras novedades y actualizaciones previstas.

La consola

Xbox One: análisis de lanzamiento
Xbox One, mando y Kinect recién sacados de la caja.
Xbox One: análisis de lanzamiento
Xbox One por detrás: entradas y salidas. Puedes conectar tu decodificador de TV a la entrada HDMI.

Invirtiendo la tendencia de re-diseños que convirtió poco a poco a Xbox 360 en un aparato más fino y delgado durante su ciclo de vida, Xbox One es de mayor tamaño de lo que podrías esperar; de hecho es una caja bien grandota y pesada. Su diseño y su anchura, además, provocan que no se pueda colocar en posición vertical (puedes intentarlo, pero no te lo recomendamos, a no ser que quieras el sujetapuertas más caro del mundo).

Si te dijeran que combinaras una consola y un decodificador de TV, probablemente una Xbox One es lo que te vendría a la cabeza (dejando de lado los chistes sobre reproductores de cintas de vídeo). Sin embargo, pese a la contundencia, talla y solidez de la caja principal, hemos de reconocer que la fabricación y acabado de la máquina es de primera, y que una vez integrada en un salón queda sorprendentemente elegante. No resulta para nada una monstruosidad debajo o junto a tu HDTV y otros aparatos como consolas, decodificadores o receptores de A/V.

Xbox One: análisis de lanzamiento
Detalle: logotipo principal de Xbox One.

De hecho, si como ha sido nuestro caso, tu nueva Xbox One compartirá espacio con una Xbox 360, notarás una gran diferencia en cuanto a finura y acabado. Nuestra Xbox 360 Slim de color negro brillante parece más endeble al cogerla, más "de plástico", y encima tiene una lucecita verde chillón. Xbox One es un dispositivo más serio, moderno y discreto, con buenas sensaciones cuando la coges entre manos (si bien el peso es considerable) y con una tenue luz blanca menos molesta o llamativa.

Encendida es bastante silenciosa, e incluso con un disco en su interior dando vueltas, se trata de un zumbido moderado, notablemente más suave que el de Xbox 360, algo exigible cuando menos. También se calienta de forma considerable, descargando calor a través de la parrilla que conforma una mitad de su cara superior. Esta máquina va a necesitar algo de espacio para respirar, pero a estas alturas los aficionados a las consolas ya han aprendido -muchos a las malas- que las máquinas modernas necesitan su propio espacio.

El mando

Xbox One: análisis de lanzamiento
Consola y mando de Xbox One.
Xbox One: análisis de lanzamiento
Ilustración oficial: mando de juego de Xbox One.

Siguiendo la propuesta de la máquina, el nuevo mando es una versión revisada del modelo estándar de Xbox 360, con un aspecto y sensación muy cercanos a los del Xbox Controller S original.

Es un periférico algo más pequeño y, en nuestra opinión tras las primeras horas, de mucha mejor calidad. El acabado negro mate del cuerpo principal resulta estilizado y limpio, mientras que los sticks analógicos levantados cuentan con bultitos alrededor de sus bordes para un agarre más seguro. La cruceta digital es un enorme avance respecto a la de Xbox 360, abandonando el círculo trasero levantado en favor de una formación en cruz que se acopla en la carcasa del propio mando.

Todavía necesita pilas, pero su compartimento está ahora construido en horizontal entre los gatillos, de modo que tus dedos agarran los cuernos del mando con mayor seguridad y no hay que estar lidiando con un compartimento levantado en la parte trasera como hasta ahora.

Los botones que sustituyen a Start y Back en el nuevo mando quedan mejor bajo el botón Xbox o Home, mientras que la banda adicional de plástico en la parte superior que lo sujeta da el relevo a la suave curva del viejo diseño, completando un diseño más angular (algo que también se aprecia en la consola).

Puesto al lado del modelo de Xbox 360 pasa algo parecido a lo que mencionábamos sobre las consolas: esta unidad es más fina y moderna (no hay botón gordo plateado, ni luces verdes, ni tanto plástico brillante), y deja mejor sensación entre manos.

La característica más notable es realmente una de las más sutiles: los vibradores internos 'impulse' colocados en cada uno de los gatillos traseros. Puede sonar como una novedad menor, pero para juegos como Forza, te deja sentir cuánto estás exprimiendo un coche o te aporta 'feedback' táctil instantáneo si sacas las ruedas del asfalto. En los shooters, se siente mucho más como apretar el gatillo de un arma real, con las vibraciones del disparo repiqueteando en tus dedos. Creemos que con el tiempo marcará una enorme diferencia en el nivel de inmersión en los juegos, de modo que estamos deseando ver qué pueden hacer los desarrolladores con esta tecnología en el futuro.

Encontramos un par de problemas que no se presentan de primeras, pero que sin duda hay que tener en cuenta, y tienen que ver con la duración de las pilas y con el consumo eléctrico. En primer lugar, no hay nada que indique en el Dashboard cuánto les queda de duración (como había en Xbox 360), así que ahora simplemente esperas que la falta de autonomía te la anuncie el mando con su propia "muerte". Esto puede ser muy frustrante si pierdes la conexión con la consola en plena partida reñida a Call of Duty o Battlefield. En el viejo mando de Xbox 360, el botón central haciendo flash era una clara indicación de que tenías que cambiar pronto las pilas, pero no encontramos una función así en Xbox One.

El mando también devora las pilas. Las AA de Duracell que vienen con la consola (al menos en Reino Unido y España) nos duraron un par de días dándole bastante caña, pero desde entonces las pilas Panasonic que las sustituyeron hubo que cambiarlas diariamente. Naturalmente hay un kit Play & Charge a la venta, o también podrías usar pilas AA recargables. También hay que decir que hemos descubierto que puedes usar un cable de USB a Mini-USB y jugar enchufado, si tienes un cable lo bastante largo y no te importa estar atado constantemente a tu nueva consola.

El nuevo Dashboard + Kinect

Xbox One: análisis de lanzamientoXbox One: análisis de lanzamiento
Detalle: sensor Kinect sobre parrilla de Xbox One.
Xbox One: análisis de lanzamientoXbox One: análisis de lanzamiento
Imágenes de Dashboard y menús de Xbox One.

Todas y cada una de las consolas Xbox One vienen de serie con un Kinect de nueva generación, y tenemos que decir tras nuestras primeros días que se trata de un dispositivo mucho más sensible y preciso que la versión original de la tecnología (aunque el primer día ya tuvimos algún problema con los acentos). Puedes usarlo junto a la nueva app de Skype para realizar vídeo llamadas a cualquiera que esté dentro del servicio y en línea, mientras Kinect te mantiene dentro de plano si te mueves por la habitación mientras conversas.

En cualquier momento durante una partida puedes hacer que la consola capture gameplay simplemente diciéndoselo a Kinect con un comando de voz ("Xbox, graba eso"), ante lo que la consola almacena el vídeo hasta que estés listo para visualizarlo y editarlo. También es posible subirlo online, aunque estas funciones de edición no estaban disponibles en nuestra unidad de review. Esperamos poder examinarlas ahora que la máquina se ha actualizado a versión final (la actualización que realizamos anoche a partir de las 00:00 pesa 507 MB, y a causa de la congestión de los servidores en esos primeros instantes resultó bastante lenta, aunque ahora funciona más rápido).

Volviendo al periférico, este Kinect parece tener ciertamente una respuesta mejor que la de su predecesor. El proceso de calibración es bastante sencillo y directo, y tiene muchos parámetros en cuenta. Con dos personas sentadas delante de la cámara es capaz de detectar sus rostros por separado, y si lo has configurado para tal fin, también de conectarte con tu perfil de Live mediante reconocimiento facial. Cambiar de jugador también es fácil, con los perfiles disponibles colocados en la esquina superior izquierda de la página de inicio.

Xbox One: análisis de lanzamiento
Ilustración oficial: Kinect de Xbox One.

El Dashboard supone un gran avance respecto al de Xbox 360, montado en únicamente tres páginas: la principal de Home, un menú a la izquierda que puedes personalizar con atajos a tus juegos y apps más usadas, y una tercera página a la derecha dedicada a la Tienda Xbox, dividida en columnas para acceso rápido a TV & Películas, Juegos, Música y Apps. Es una interfaz llamativa, puntera y bastante limpia, que además pasa de apps a juegos y al Dashboard en un parpadeo. Muy impresionante.

Hemos conectado un 'set top box' o receptor / decodificador de TV por satélite a Xbox One mediante su entrada de HDMI, y las primeras impresiones, a falta de configurar la Xbox OneGuide y poder controlar más opciones de televisión y canales desde la interfaz de la consola (o vía comandos de voz), son encontradas. Por un lado, la integración es excelente y parece que en el futuro acabaremos encendiendo la consola y diciendo "Xbox, ver la tele" para seguir esta práctica tan cotidiana. Por otro, el 'framerate' o tasa de imágenes de televisión sufre al pasar por Xbox One, y aún no conocemos el motivo. Esperamos que Microsoft lo pueda solucionar mediante software.

El nuevo hogar de los Logros de Xbox One es uno de los destacados de este nuevo sistema. Ahora cada logro o recompensa se presenta en un mosaico "estilo Metro". Si eres un loco coleccionista de logros, encontrarás una experiencia mucho más visual a la hora de repasar tu historial de consecuciones. Aparte, como antes, cuando haces un logro, un mensaje aparece en pantalla durante el juego, pero ahora si dejas pulsado el botón Xbox te lleva directamente a la página de logros, donde puedes revisar por qué te lo han dado (si es que te quedan dudas).

Seleccionando el mosaico que contiene tu perfil se presenta un 'feed' que incluye la actividad reciente de tus amigos, de forma muy parecida a como lo ves en cierta red social muy popular. Mensajes, amigos/seguidores, logros y grabaciones de gameplay se pueden acceder desde aquí, de una forma que deja una sensación más orgánica sobre qué han estado haciendo tus colegas.

La página principal ha sido arreglada y reordenada, aparte de desprovista de los anuncios publicitarios que amenazaban con agobiar en la Home de Xbox 360. Las pestañas "recomendadas" siguen apareciendo a la derecha, pero ya no resultan invasivas.

Una enorme ventana domina el centro de la página de Home -tu actividad actual- con otros paneles orbitando como satélites. Aquí, tu app más reciente, ya sea de juegos o TV, espera a que decidas volver a ejecutarla con tocar un botón. A su alrededor, otros iconos enlazan a tu perfil, a lo que tengas metido en el lector de discos y a las demás apps recientes. Es un sistema mucho más simplificado, que hace más fácil que nunca el proceso de llegar al contenido que usas con mayor frecuencia. En la página izquierda puedes acoplar apps, de modo que, por mucho que salgan de la página principal, sigues teniéndolas a tiro.

Pasando a la página derecha te dan la bienvenida las mejores ofertas de lo que Xbox One te puede ofrecer mediante descarga digital: juegos, películas & TV, música y apps. También aquí, se trata de una solución mucho más elegante que la propuesta por el varias veces rediseñado Dashboard de Xbox 360, garantizando que todos los pilares centrales sobre los que se apoya Xbox One mantienen un protagonismo equitativo. Cada uno de los mosaicos te lleva a un 'hub' centrado en ese área en concreto, así que puedes ver qué apps están disponibles para descarga o hacerte con un nuevo juego de la tienda.

En la página de logros, lo que te da la bienvenida son los "Desafíos destacados", objetivos que puedes intentar y que están ligados a un contador de tiempo (por ejemplo: juega cinco partidos de FIFA 14 en los próximos 11 días, o termina 50 eventos de rivales de Forza 5 en 43 días). Junto a ellos están tus logros de Xbox One, y si sigues pasando para la derecha, verás todas las cosas que hiciste en su día en Xbox 360. Incluso puedes mandar mensajes de texto a tus amigos si todavía están en Xbox 360. Un detalle menor, pero que nos ha gustado.

Pero tus logros no sólo están en esa página dedicada, sino que una selección de los más recientes aparece en la página principal. Y desde ahí, bajando hasta una pestaña junto al último panel de cada sección llegas a una lista de todos tus logros, presentados juegos por juegos, en el orden que los conseguiste.

Un fastidio es que no hay forma clara de cerrar o reiniciar un juego o una app. Por ejemplo, cuando intentábamos probar Skype para este análisis, hubo un problema con el programa, así que salimos al Dashboard. Eso es rápido y responde a la perfección, pero no obstante, cuando volvimos a Skype seguíamos donde nos habíamos quedado, plantados ante el error de mensaje. Para cerrar Skype tuvimos que abrir un nuevo programa, regresar del mismo y luego volver a abrir la App original. Quizá haya una forma más fácil de hacerlo, pero todavía no la conocemos.

Otro problema es la actual app de descarga para ver Blu-ray. Si bien la Xbox One te lleva directo a la página de descarga de la app cuando metes un disco de este tipo por vez primera (no hay reproducción de Blu-ray de serie) y la app funciona sin problemas, no guarda la película si decides pasar a otra app momentáneamente. Dado que puedes hacer lo mismo con los juegos, y tras acostumbrarnos a la función de aplicaciones como Netflix que guardan la posición, esto puede ser muy molesto y esperamos que se pueda solucionar con un parche en el futuro próximo (pues no nos apetece nada tener que pasar rápido todos esos avances y tráilers que traen los discos una y otra vez).

Primer veredicto sobre Xbox One

Xbox One: análisis de lanzamiento
Caja básica de Xbox One.

Para lo que terminamos usando la Xbox 360 al final es lo que hace Xbox One de serie: streaming de películas y programas o series de televisión, aparte de videojuegos. Dependiendo de la disposición de tu TV y los otros aparatos que la acompañan, este "cajón" se puede esconder o disimular bastante fácilmente, pero quizá te veas obligado a realizar uno o dos sacrificios en el espacio bajo tu TV si siempre has apostado por las consolas en vertical.

Las mejoras de los nuevos menús y Dashboard son evidentes, aunque de primeras averiguar cómo funcionan no resulta tan intuitivo como en Xbox 360. El otrora denominado Kinect 2.0 también es una clara evolución, pero de momento parece que sólo lo vamos a usar como un complemento eventual del mando estándar, en lugar de como un dispositivo central en la experiencia (y su tamaño también es considerable; ¡hasta lleva su propio ventilador!). El mando, por otro lado, es todo un placer y podría convertirse fácilmente en uno de los favoritos en los libros de historia de videojuegos.

Donde buscábamos mejoras las hemos encontrado, pero recién nacida la consola no son tantas ni marcan tanto como para decir ahora mismo que es indispensable cambiar tu Xbox 360 por una nueva Xbox One. Es un arranque prometedor, más de lo que muchos auguraban, y seguiremos examinándolo todo de cerca durante el primer mes de vida de la consola, conforme el nuevo Xbox Live se va activando en condiciones (junto a la nueva comunidad de jugadores españoles) y el Dashboard va abriendo sus puertas al contenido post-lanzamiento.

Nos ha gustado: El poco ruido que hace la consola, su diseño elegante y acabado de calidad. Una interfaz de usuario fantástica y bastante intuitiva. Cambio veloz entre apps. No queremos volver al Kinect ni al mando anteriores (¡una cruceta competente!)

No nos ha gustado: La consola ocupa mucho y pesa bastante, el calor que expulsa por la parte superior significa que requiere espacio para refrigerarse y que no se puede colocar en vertical. No lo sabremos hasta que el Marketplace de juegos se empiece a llenar, pero parece que no hay una gran visibilidad para los 'indies', pues no cuentan con pestaña propia. El mando consume muchas pilas y no hay indicaciones claras al respecto. No entendemos que no se pueda encender la consola con la voz ni que no exista una lista de comandos de voz de Kinect en español, cuando están ahí y funcionan. Las descargas de lanzamiento (consola y juegos) son enormemente pesadas, contrastando con la costumbre de Xbox 360. El framerate de la TV puede caer si la ves a través de Xbox One (y el audio sufrir retardo).

Este análisis se irá actualizando durante el primer mes de Xbox One en el mercado español con nuevos comentarios y sensaciones de nuestras experiencias de juego y uso, con principal atención a los servicios en español. Pulsa Ctrl+D para añadirlo a los marcadores de tu navegador.



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