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análisis de hardware

Xbox One: análisis de lanzamiento

Tras pasar un tiempo con la sucesora de Xbox 360, recogemos nuestras sensaciones, señalando lo que nos ha gustado, lo que no, y todo lo que queda entre medias.

  • GR EU y David CaballeroGR EU y David Caballero

Microsoft ha tenido que sortear algunos baches en el camino hasta su lanzamiento, pero Xbox One está por fin y desde hoy en España (y en otros 12 países) significando su estreno mundial. Hemos abierto, examinado y probado varias unidades de varias formas para redactar este análisis inicial de bienvenida. Esto es lo que puedes enchufar a tu TV a partir de hoy para inaugurar una nueva generación de videojuegos según la visión de la firma de Redmond.

Denominada ONE por su carácter de todo en uno para el salón del hogar -incidiendo en la estrategia de MS para que máquina y Kinect se conviertan en el centro multimedia, de TV y de juego- la máquina es una navaja multiusos o multifunción comparada con su predecesora. De hecho, si vienes de Xbox 360, celebrarás saber que la mayoría de las apps de TV y películas están ya disponibles en el Dashboard de Xbox One, lógicamente con futuras novedades y actualizaciones previstas.

La consola

Xbox One, mando y Kinect recién sacados de la caja.
Xbox One por detrás: entradas y salidas. Puedes conectar tu decodificador de TV a la entrada HDMI.

Invirtiendo la tendencia de re-diseños que convirtió poco a poco a Xbox 360 en un aparato más fino y delgado durante su ciclo de vida, Xbox One es de mayor tamaño de lo que podrías esperar; de hecho es una caja bien grandota y pesada. Su diseño y su anchura, además, provocan que no se pueda colocar en posición vertical (puedes intentarlo, pero no te lo recomendamos, a no ser que quieras el sujetapuertas más caro del mundo).

Si te dijeran que combinaras una consola y un decodificador de TV, probablemente una Xbox One es lo que te vendría a la cabeza (dejando de lado los chistes sobre reproductores de cintas de vídeo). Sin embargo, pese a la contundencia, talla y solidez de la caja principal, hemos de reconocer que la fabricación y acabado de la máquina es de primera, y que una vez integrada en un salón queda sorprendentemente elegante. No resulta para nada una monstruosidad debajo o junto a tu HDTV y otros aparatos como consolas, decodificadores o receptores de A/V.

Detalle: logotipo principal de Xbox One.

De hecho, si como ha sido nuestro caso, tu nueva Xbox One compartirá espacio con una Xbox 360, notarás una gran diferencia en cuanto a finura y acabado. Nuestra Xbox 360 Slim de color negro brillante parece más endeble al cogerla, más "de plástico", y encima tiene una lucecita verde chillón. Xbox One es un dispositivo más serio, moderno y discreto, con buenas sensaciones cuando la coges entre manos (si bien el peso es considerable) y con una tenue luz blanca menos molesta o llamativa.

Encendida es bastante silenciosa, e incluso con un disco en su interior dando vueltas, se trata de un zumbido moderado, notablemente más suave que el de Xbox 360, algo exigible cuando menos. También se calienta de forma considerable, descargando calor a través de la parrilla que conforma una mitad de su cara superior. Esta máquina va a necesitar algo de espacio para respirar, pero a estas alturas los aficionados a las consolas ya han aprendido -muchos a las malas- que las máquinas modernas necesitan su propio espacio.

El mando

Consola y mando de Xbox One.
Ilustración oficial: mando de juego de Xbox One.

Siguiendo la propuesta de la máquina, el nuevo mando es una versión revisada del modelo estándar de Xbox 360, con un aspecto y sensación muy cercanos a los del Xbox Controller S original.

Es un periférico algo más pequeño y, en nuestra opinión tras las primeras horas, de mucha mejor calidad. El acabado negro mate del cuerpo principal resulta estilizado y limpio, mientras que los sticks analógicos levantados cuentan con bultitos alrededor de sus bordes para un agarre más seguro. La cruceta digital es un enorme avance respecto a la de Xbox 360, abandonando el círculo trasero levantado en favor de una formación en cruz que se acopla en la carcasa del propio mando.

Todavía necesita pilas, pero su compartimento está ahora construido en horizontal entre los gatillos, de modo que tus dedos agarran los cuernos del mando con mayor seguridad y no hay que estar lidiando con un compartimento levantado en la parte trasera como hasta ahora.

Los botones que sustituyen a Start y Back en el nuevo mando quedan mejor bajo el botón Xbox o Home, mientras que la banda adicional de plástico en la parte superior que lo sujeta da el relevo a la suave curva del viejo diseño, completando un diseño más angular (algo que también se aprecia en la consola).

Puesto al lado del modelo de Xbox 360 pasa algo parecido a lo que mencionábamos sobre las consolas: esta unidad es más fina y moderna (no hay botón gordo plateado, ni luces verdes, ni tanto plástico brillante), y deja mejor sensación entre manos.

La característica más notable es realmente una de las más sutiles: los vibradores internos 'impulse' colocados en cada uno de los gatillos traseros. Puede sonar como una novedad menor, pero para juegos como Forza, te deja sentir cuánto estás exprimiendo un coche o te aporta 'feedback' táctil instantáneo si sacas las ruedas del asfalto. En los shooters, se siente mucho más como apretar el gatillo de un arma real, con las vibraciones del disparo repiqueteando en tus dedos. Creemos que con el tiempo marcará una enorme diferencia en el nivel de inmersión en los juegos, de modo que estamos deseando ver qué pueden hacer los desarrolladores con esta tecnología en el futuro.

Encontramos un par de problemas que no se presentan de primeras, pero que sin duda hay que tener en cuenta, y tienen que ver con la duración de las pilas y con el consumo eléctrico. En primer lugar, no hay nada que indique en el Dashboard cuánto les queda de duración (como había en Xbox 360), así que ahora simplemente esperas que la falta de autonomía te la anuncie el mando con su propia "muerte". Esto puede ser muy frustrante si pierdes la conexión con la consola en plena partida reñida a Call of Duty o Battlefield. En el viejo mando de Xbox 360, el botón central haciendo flash era una clara indicación de que tenías que cambiar pronto las pilas, pero no encontramos una función así en Xbox One.

El mando también devora las pilas. Las AA de Duracell que vienen con la consola (al menos en Reino Unido y España) nos duraron un par de días dándole bastante caña, pero desde entonces las pilas Panasonic que las sustituyeron hubo que cambiarlas diariamente. Naturalmente hay un kit Play & Charge a la venta, o también podrías usar pilas AA recargables. También hay que decir que hemos descubierto que puedes usar un cable de USB a Mini-USB y jugar enchufado, si tienes un cable lo bastante largo y no te importa estar atado constantemente a tu nueva consola.

El nuevo Dashboard + Kinect

Detalle: sensor Kinect sobre parrilla de Xbox One.
Imágenes de Dashboard y menús de Xbox One.

Todas y cada una de las consolas Xbox One vienen de serie con un Kinect de nueva generación, y tenemos que decir tras nuestras primeros días que se trata de un dispositivo mucho más sensible y preciso que la versión original de la tecnología (aunque el primer día ya tuvimos algún problema con los acentos). Puedes usarlo junto a la nueva app de Skype para realizar vídeo llamadas a cualquiera que esté dentro del servicio y en línea, mientras Kinect te mantiene dentro de plano si te mueves por la habitación mientras conversas.

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