La generación pasada los tres principales fabricantes de consolas lanzaron a cierta altura de su ciclo de vida en el mercado revisiones en forma de modelos más delgados o baratos, con más o menos funciones que la máquina original. Un año después del estreno mundial de Xbox One surgen las primeras pistas que sugieren los planes de Microsoft en este sentido, de momento a medio plazo.
Al parecer, la compañía está trabajando en una CPU más pequeña, que se calienta menos y, sobre todo, más barata de fabricar para Xbox One, una unidad de proceso que se aprovecharía en la inevitable Xbox One Slim que se introduciría en el mercado en un tiempo. Como prueba, se sabe que Microsoft está contratando ingenieros en videoconsolas y la siguiente entrada en LinkedIn de Daniel McConnell, director de diseño de chips en AMD, lo deja blanco y en botella:
"...planificada y ejecutada con éxito la primera APU para la videoconsola Xbox One de Microsoft en tecnología 28 nm y un derivado de coste reducido en tecnología 20nm".
Los fabricantes siempre buscan formas de recortar gastos de fabricación para sacar más beneficio de cada unidad vendida (o para alcanzar el beneficio), al tiempo que aumentan la eficiencia energética por otros motivos. Como quedó claro con Xbox 360, Microsoft no se corta a la hora de rediseñar sus consolas, y dadas las críticas que recibió Xbox One en su presentación por su tamaño y peso, si el proyecto avanza rápido el de Xbox One Slim parece un anuncio ideal para la feria E3 2015.

Fuente: Eurogamer.