La historia del juego: Xenonauts es la primera obra de Goldhawk Interactive, de modo que llevan trabajando en ella desde que se fundó el estudio en 2009. El equipo está descentralizado, lo que quiere decir que trabajan desde diversos lugares, y si bien el equipo central consta de unos nueve integrantes, muchas más personas han puesto su granito de arena hasta el momento. Xenonauts se financió originalmente mediante un esquema de encargo o 'precompra', pero luego recibió una enorme inyección económica vía Kickstarter (amasaron tres veces su objetivo inicial). Ahora el juego sigue recibiendo fondos mediante compras de Acceso Anticipado en el servicio digital de Valve, Steam. Parece que queda menos que nunca para la versión definitiva.
Xenonauts no puede ser más de la vieja escuela. Por eso, para los fans del X-COM original, para aquellos que llevan años esperando un juego que verdaderamente recree la experiencia que vivieron con el original hace casi dos décadas, va a ser como ambrosía caída directamente desde el Olimpo.
También será de particular atractivo para los que disfrutaron de Enemy Unknown o Enemy Within, la reciente puesta al día de Firaxis, pero pensaron que quizá el estudio de Civilization se había alejado demasiado del modelo original. Aquí hay algunos cambios sutiles sobre la fórmula, nuevas ideas que amablemente suavizan el gameplay original para que no resulte demasiado duro ante nuestras modernas sensibilidades. Pero incluso con unas cuantas anticuadas asperezas limadas, Xebonauts sigue siendo indudablemente un homenaje al clásico del combate estratégico.
Al ser uno de los primeros juegos lanzados en Acceso Anticipado el año pasado, se presentó ante un público ansioso. Jugamos a aquella primera versión por entonces, y luego volvimos hace unos días para una sesión de juego más concienzuda. Lo que hemos conocido es un juego interesante, con un potencial bárbaro y su buena medida de problemas técnicos.
Los problemas técnicos los esperábamos, pues al fin y al cabo Xenonauts sigue siendo un juego aún en desarrollo en Acceso Anticipado. Lo están actualizando todo el rato, y todavía queda mucho por hacer hasta que el juego llegue al mercado en condiciones definitivas (aunque menos que nunca en esta fase final). Para empezar es leeeeento; necesita mucho trabajo de optimización. A las escaramuzas les cuesta una eternidad ponerse en marcha, y el parón entre turnos es notoriamente extenso. Incluso algunas de las animaciones duran más de lo que deberían, algo que merma la inmersión por ahora.

Pero está en beta, así que podemos perdonar todos estos defectos técnicos (por el momento), y si miramos más allá de los errores más obvios, encontramos fácilmente muchas cosas de nuestro agrado. Damos con un fascinante juego que promete muchísimo. Quizá no tenga el 'appeal' para el público general, ya veremos, pero sospechamos que los jugadores que quieran pasárselo otra vez como si fuera 1994 alucinarán con este título. También es cierto que los que no sean demasiado puristas encontrarán todo lo que necesitan en los mencionados trabajos de Firaxis.
Pero si Xenonauts no alcanza un gran público también será una pena, porque en base a nuestra inspección inicial, parece un intento muy decente con una proposición realmente complicada. No son pocos los equipos que han intentado emular el original durante años y han fracasado.
Xenonauts, por tanto, está llamado a triunfar donde muchos lo han pasado mal. El juego es difícil, claro, pero también es evidente su profundidad y capacidad de inmersión. Táctico y estratégico en igual medida. Épico en escala, pero permitiendo el más mínimo nivel de personalización. En resumen, el sueño de esos jugadores a los que les gusta ajustar y considerar hasta el parámetro más diminuto.
Aquí no hay nada del acabado 3D que han recibido los recientes juegos de combate estratégico alienígena similares, sino que te da la bienvenida una nítida presentación 2D en HD. En lugar de los polígonos aparecen fondos pintados a mano, y se ven estupendos. Puede sonar a retro, pero está muy bien implementado. Este estilo hecho a mano impregna cada elemento del juego, desde las diferentes zonas de tu base inicial hasta los mapas por las que se mueven tus tropas.
Como en los viejos y nuevos X-COM, juegas en el papel de un comandante de una organización militar secreta, con instrucciones para combatir la amenaza de una invasión alienígena. Existe una variedad de formas de prepararse para la guerra, y cada sección de tu base se encarga de un aspecto. Puedes asignar ingenieros a construir nuevos aviones o exploradores blindados, puedes reclutar tropas y ajustar su equipamiento, tu base es modular y requiere expansión, y los investigadores estudian las cosas que traes de vuelta del campo de batalla para que puedas aprovecharlas en batallas posteriores.
El combate viene en dos formatos, ya sea entre grupos de OVNI y los aviones de tu hangar, o entre tropas sobre el terreno. Hasta tres unidades de cada bando se tirotean durante el combate aéreo. En los primeros intercambios que experimentamos, los enemigos con los que nos encontramos eran más débiles y menos efectivos que nuestros cazas, por lo que derribarlos es bastante sencillo y directo. En un giro alejado del estilo clásico, las batallas aéreas suceden en tiempo real (aunque la acción se puede pausar pulsando la barra espaciadora). Si una nave cae en tierra, puedes enviar una tripulación de rescate para buscar entre los restos del accidente.
Cada equipo de tierra está conformado por hasta ocho soldados, que deben afrontar encuentros de diversos tipos. Cada miembro del equipo cuenta con una cantidad concreta de "unidades de tiempo" (o puntos de acción), cifra que define cuánto se pueden mover y hacia qué pueden disparar en un solo turno. Es intuitivo, puedes hacer clic para ver cuantas unidades te costará y otro clic para empezar a moverte.

Es parecido a la hora de disparar; pasar por encima de un enemigo descubre cuántas unidades cuesta un disparo. Puedes ajustar la puntería, costando un disparo certero bastante más que el fuego amplio de supresión. Resulta un elegante sistema, fácil de entender y sencillo para planear las tácticas. Xenonauts, como la versión de Firaxis del original, emplea un sistema de combate basado en coberturas, lo que aporta aún más opciones y flexibilidad sobre el campo de batalla. Los cambios aplicados por Goldhawk parecen ser para mejor.
El estudio detrás de este homenaje a X-COM prefiere asumir que los jugadores saben exactamente qué está pasando, por lo que no hay mucho que ayude a otros jugadores nuevos en el juego o en el género. Esa decisión, en mi opinión, es la mayor preocupación. El juego no te da cuartel, mientras que la dura permamuerte acecha detrás de cada esquina cuando tomas una decisión vacilante, de modo que algo de ayuda para los novatos habría estado mucho mejor. Me da la sensación de que este juego no está hecho para los principiantes, así que esa barrera inicial podría asustar a posibles futuros fans.
Siendo justos, es la complejidad lo que enturbia el sistema de menús, no una disposición poco intuitiva. No hace falta demasiado tiempo para que alguien le coja el tranquillo a lo básico y averigüe cómo funcionan los menús, pero está claro que el juego espera que lleguemos con cierta iniciación.
Si no te enteras de lo que pasa, es otra de las cosas que se interpondrán en tu camino hacia la verdadera chicha del juego (la otra es el mencionado ritmo lento debido a la falta de optimización en esta versión). Una vez superas estos problemas iniciales, incluso en esta 'build' prematura, encuentras un montón de material para jugar. La estética 2D es evocadora y sigue un diseño con mucho estilo, la acción resulta familiar pero pulida con modernismos, y, lo más importante, jugando deja las sensaciones del clásico X-COM. Esa frase basta por sí sola como elogio suficiente, por lo que los fans del original que todavía no han probado Xenonauts deberían hacerlo incluso en este estado algo verde. Los principiantes también pueden considerar este texto como una recomendación, pero quizá mejor será que ellos esperen hasta que el producto final esté disponible para descarga; así habrá menos obstáculos que superar para pasar un rato genial al estilo de antaño.
