Volodymyr Zelensky afirma que Ucrania posee pruebas "irrefutables" de que Rusia está prestando apoyo de inteligencia a Irán, y advierte de que dicha cooperación está intensificando y prolongando el actual conflicto en Oriente Próximo.
Según Zelensky, la ayuda rusa incluye señales e inteligencia electrónica, así como datos compartidos a través de asociaciones regionales. Califica esta actividad de "destructiva" y pide que se ponga fin a ella, argumentando que contribuye a una mayor inestabilidad.
El dirigente ucraniano también señala las crecientes consecuencias económicas, señalando que los mercados mundiales ya están reaccionando negativamente, sobre todo en los sectores energéticos afectados por la guerra.
Kiev sostiene que, al ayudar a Irán a mejorar su capacidad de ataque, Moscú está ampliando de hecho el conflicto y aumentando su impacto global.
El Kremlin ha negado acusaciones similares en los últimos días, tachando de falsos los informes sobre intercambio de inteligencia y cooperación militar.