El mundo se enfrenta a una nueva carrera armamentística en paralelo a los convulsos conflictos que se están desarrollando a lo largo de Europa (guerra Rusia-Ucrania), Oriente Medio (guerra de Irán con Estados Unidos e Israel), así como conflictos e inestabilidad en África. Y además de estos conflictos abiertos, ahora parece prepararse otra escalada de tensión alrededor de la isla de Taiwán, territorio soberano y democrático, pero reivindicado por la República Popular China continental.
Ya hablamos hace unos días sobre maniobras en aguas cercanas a la isla por parte de la armada china, y eso ha disparado las alarmas del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), un organismo de análisis de amenazas con sede en Londres. En un informe estratégico previo a la cumbre de defensa que se celebrará en Singapur en los próximos días, la organización advierte que Estados Unidos (principal aliado de Taiwán) y China podrían llevar la tensión a una nueva carrera armamentística nuclear, tal como recogen desde Reuters. Las operaciones y contramedidas incluyen estrategias de ataque y sabotaje de infraestructuras de largo alcance y comunicaciones, así que ambos países (así como muchos otros periféricos al conflicto, o con intereses en el área de Asia-Pacífico) estarían aumentando su arsenal o buscando la forma de hacerse con tecnología nuclear.
El portavoz del Ministerio de Defensa de China, Jiang Bin, dijo que el informe del IISS parecía "bastante inconsistente" con la situación real, y agregó que el tema de Taiwán es un asunto interno de China y que no permite ninguna interferencia externa. Así mismo, el Ministro de Exteriores advirtió directamente que Estados Unidos debería tratar el asunto de Taiwán "con la máxima cautela."