Una manzana, como mínimo inusual, ha llamado la atención en Nueva Zelanda. La fruta, identificada como una «quimera» —una rara mutación natural—, fue descubierta por el personal de una tienda de comestibles.
Esta inusual mutación genética hace que dos tejidos diferentes se hayan fusionado, dando como resultado una manzana con dos colores completamente distintos. El fenómeno también puede hacer que las dos partes de la fruta tengan características diferentes, como la textura y el sabor. A pesar de su extraño aspecto, la manzana quimera es apta para el consumo.
El descubrimiento se difundió rápidamente en las redes sociales y se convirtió en una sensación local, con clientes acudiendo en masa a la tienda para echar un vistazo a la inusual fruta.
