La tenista turca Zeynep Sönmez, de 24 años, desafió las estrictas normas de Wimbledon sobre las posturas políticas de los jugadores llevando un pin con forma de sandía en su raqueta, un sutil gesto de apoyo a Palestina que se usa mucho para evitar la censura. El uso de sandías para mostrar apoyo a Palestina —dados los colores similares— se remonta a la guerra de 1967, cuando Israel prohibió exhibir públicamente banderas palestinas en los territorios palestinos ocupados.
Sönmez declaró a la agencia Anadolu que en las competiciones ya no le permiten llevar el pin con la bandera palestina que solía llevar. Contó que ella y su equipo mantuvieron una conversación con los responsables de Wimbledon, preguntándose por qué se permite la bandera ucraniana y no la palestina. «Al final nos dijeron que definitivamente no lo permitirían», afirmó, según MiddleEastEye.
El director de Wimbledon, Jamie Baker, dijo: «No permitimos ningún tipo de mensaje político por parte de los jugadores en la pista. Esa ha sido la norma desde hace mucho tiempo». Sin embargo, a una jugadora ucraniana, Daria Snigur, sí le permitieron competir con un pin de su país.
Zeynep Sönmez ganó su partido de primera ronda contra la estadounidense Ann Li, pero perdió en segunda ronda contra Claire Liu. También perdió su partido de dobles femenino de primera ronda junto a Jessica Bouzas, contra Aoyama y Liang.