Las últimas semanas en el sector de los videojuegos han sido tan dramáticas como polémicas a todos los niveles. Desde el «reinicio» y los despidos masivos en Xbox hasta el anuncio de que PlayStation dejará de usar discos físicos para 2028.
En cuanto a esta medida, parece que una parte importante de los usuarios de consolas de Sony se ha levantado en protesta y está lanzando una de las mayores campañas de críticas contra Sony y PlayStation de toda su historia, lo que ha causado cierta agitación en las redes sociales de la empresa y ha llevado a algunas decisiones extrañas por parte de la dirección, como la venta del 56 % de las acciones de su presidente tan solo dos días después de que se anunciara la medida. Además, los jugadores están intentando reactivar la campaña «Stop Killing Games» y presionar para que se adopten medidas que protejan los formatos físicos de videojuegos en la Unión Europea, pero no parece que esto vaya a dar sus frutos.
Lo decimos porque la Comisión Europea ya ha emitido una respuesta oficial a través de su comisario europeo de Democracia, Justicia, Estado de Derecho y Protección del Consumidor, Michael McGrath. En declaraciones a la prensa en el Parlamento Europeo de Estrasburgo, comentó que la Unión Europea no puede impedir ni interferir en la decisión de Sony: «En última instancia, se trata de una cuestión de libertades comerciales y contractuales, y las empresas son libres de ofrecer juegos y servicios de la forma que consideren oportuna, siempre que los derechos de los consumidores estén plenamente protegidos de acuerdo con la legislación nacional y de la UE».
Aunque Stop Killing Games parece estar también bloqueada dentro de las deliberaciones de la Comisión Europea, la presidenta Ursula Von der Leyen y Michael McGrath afirmaron que trabajarán con las editoras de videojuegos para elaborar de forma pactada un "código de conducta" que regule el ciclo vital de los videojuegos.