Durante la conferencia realizada por EA anoche para compartir sus últimos resultados financieros, la compañía sembró ciertas dudas sobre el marco de lanzamiento concreto para el esperado RPG fantástico de Bioware, Dragon Age: Inquisition.
El juego ya ha sufrido un par de retrasos considerables, tras programarse originalmente para estas fechas y luego situarse en 2014 durante la feria E3 del pasado verano. Ahora, según recoge Videogamer, los comentarios realizados por el jefe de operaciones financieras de EA, Blake Jorgenson, durante la conferencia, dejan claro que, si bien un lanzamiento el año que viene es "lo más probable", no es para nada definitivo.
"Eramos conscientes del hecho de que, si Battlefield tiene tanto éxito como creemos que tendrá, eso nos prepara para un desafío el año que viene. Pero recordad, estamos introduciendo NBA este año. Estamos introduciendo UFC el año que viene. Tenemos Los Sims el año que viene, tenemos, lo más probable, tal vez, Dragon Age el año que viene".
Con tanto retraso resultaría sorprendente que EA se permitiera posponer aún más la salida de Dragon Age: Inquisition, pero movimientos más raros se han visto en el mundo del desarrollo de videojuegos.
El proyecto lleva en desarrollo tres años, por lo que, de no retrasarse y llegar a las tiendas a finales de 2014 como se anunció en junio, Bioware habría invertido cerca de cuatro años en su creación. Para más información, nuestras recientes primeras impresiones y entrevista exclusiva.