Muchos compradores recordarán la Navidad de 2014 por ser una de las más frustrantes de su hobbie, ya que un grupo hacker tumbó los servicios online de Sony y Microsoft justo cuando se acababan de estrenar sus nuevas consolas, PlayStation 4 y Xbox One.
"Microsoft y Sony son unos malditos retrasados; son como monos detrás de ordenadores, literalmente. Habrían tenido mejor suerte si hubiesen contratado a alguien que supiera lo que estaba haciendo", dijo alguien del grupo días más tarde en un comunicado jactándose del ataque DDoS y lo fácil que había resultado.
La policía no se había olvidado del caso y ahora han llegado las detenciones. Ha detenido al neerlandés Bradley Jan Willem van Rooy y al estadounidense Zachary Buchta, ambos de 19 años, por el sabotaje de las redes online PlayStation Network y Xbox Live. Se les acusa concretamente de "conspirar para causar daños en ordenadores protegidos". Además, el juzgado ha ordenado cerrar cuatro dominios pertenecientes a Lizard Squad.
Como en otros casos, el ataque se produjo para demostrar que la seguridad del servicio era escasa y no para robar datos o dinero, aunque las compañías perdieron grandes cantidades en ese periodo sin servicio. Seguiremos atentos al juicio.