Rockel League es uno de esos fenómenos fascinantes de los videojuegos. Cómo un título sencillo y raro ha terminado por convertirse en el origen de un pequeño universo. Antes de arrancar el nuevo año os contábamos el estreno de una línea de ropa oficial y más tarde apareció una beca universitaria para sus jugadores.
Lo último es una colección de juguetes para llegar también a un público más joven. Psyonix se ha asociado con Zag Toys para crear una línea de sus Original Minis Pull-Back Racers, coches con cuerda automática que salen disparados si les empujas un poco hacia atrás previamente.
La primera tirada estará formada por 12 vehículos de Rocket League, entre los que se encuentran Octane, Dominus, Masamune, Hotshot, Grog, X-Devil, Merc y Backfire. El resto son cuatro variantes limitadas con las que ampliar un poco la colección. Todos ellos van acompañados de una Rocket Ball original el doble de grande del propio vehículo pero ligera como para que lo pueda empujar con su impulso, como se puede ver en esta animación.
Para que no quede aislado, cada juegue incluye un código para canjear en el videojuego por ítems.