David Cage, director de Quantic Dream, no es alguien que se esconda de temas complejos y que huye del conflicto. Sus juegos siempre tratan de provocar reacciones en los jugadores y sus personajes son amplios y profundos. Sin embargo, también tiene sus límites, como ha contado al respecto de Detroit: Become Human para la revista oficial PlayStation.
En este caso, lo han encontrado con la violencia. Cage ha confesado que ha cancelado un par de escenas porque "tuve la sensación de que se podía interpretar de forma errónea su significado". Se dio cuenta de que en este juego sobre revoluciones y conflictos de un futuro no tan distante "tienes que ser cuidadoso y respetuoso y prestar atención a lo que dices".
El de Quantic Dream lo ha hecho porque "quería asegurarme de que sea lo que sea que hagamos en Detroid: Become Human, no hay ambigüedad y está claro nuestra intención". Pero, a pesar del miedo que le produjo la autocensura, se dio cuenta de que está en un videojuego en el que se trata un tema con peso y con algo que decir.
Detroit: Become Human no llega hasta el año que viene, pero podéis entender un poco mejor estas sensaciones leyendo nuestras impresiones dobles.
