En este 2020 que ya ha demostrado que puede dejar cualquier evento, el videojuego que tan feliz vivía en su burbuja de modelo de ocio del momento, también está a punto de saltar por los aires. Las hostilidades desatadas por Epic Games contra las tiendas online que se quedan un 30% de los beneficios de cada juego vendido han llegado al terreno móvil. Pero esta vez no es como en PC, en donde el enfrentamiento contra Steam se dirime a base de exclusivas y robo de lanzamientos. Esta vez Epic voló puentes con Apple y Google utilizando Fortnite como artillería, y la primera ha respondido sin miramientos ni hacer prisiones.
Según la versión de Epic, Apple ha decidido tomar "represalias", consistentes en la eliminación de todas sus cuentas de desarrollador, por una parte, y en la retirada del soporte para herramientas de Epic en iOS y Mac, todo a partir del 28 de agosto. Es decir, que todos los juegos, aplicaciones o vídeos creados con Unreal Engine se verán afectados por esta guerra, independientemente de que esos estudios no tengan nada que ver en el conflicto.
No es ningún secreto que Epic gana mucho más en el resto de plataformas, pero esta exclusión de su ecosistema ha sido suficiente para que la compañía ahora interponga otra demanda contra Apple por el "daño irreparable" que le puede provocar esta decisión". Porque esta vez no solo está en juego quién se queda con más parte del pastel de la comisión por los paVos de Fornite gastados en iPhone, los de Cupertino han ido directamente al origen de su rival, su preponderancia en las herramientas de desarrollo.
Quedan solo unos días para que esta amenaza se convierta en realidad. Hasta entonces, habrá que ver qué posición toman los estudios independientes que han utilizado Unreal para sus juegos publicados en la App Store, que son quienes están en situación de vulnerabilidad ante dos milmillonarios que se descuartizan.