Ha llovido bastante desde la denuncia de sexismo y cultura "bro" en Riot Games. Desde 2018, el caso ha seguido desarrollándose entre bambalinas y, en los últimos meses, ha quedado a la sombra de las constantes acusaciones a Activision Blizzard. Parece que el arco llega a su fin en la casa de League of Legends, porque hay acuerdo millonario.
100 millones de dólares, de los cuales 80 millones van a parar a los integrantes que firmaron la demanda colectiva y 20 para los honorarios de su equipo legal. El caso de Jess Negrón y Melanie McCracken, primeras en romper una más que polémica cláusula "antidenuncia" al dar un paso al frente para denunciar a la compañía por mala conducta, acoso sexual y discriminación de género, ha concluido.
Como recoge The Washington Post, Riot Games, además de pagar la millonaria suma, se ha comprometido a ser más transparente a la hora de pagar salarios a sus empleados, incluir al menos una mujer o integrante de una comunidad con poca representación en los procesos de selección de empleo y cambiar la gestión de las quejas de recursos humanos. Todo esto, junto a otras nuevas políticas de trabajo en un paquete de cambios que serán supervisados por terceros (aprobados por el DFEH) para comprobar que se están siguiendo las líneas adecuadas.
El abogado de la parte demandante ha subrayado que "este es un gran día para las mujeres de Riot Games y para las mujeres de todas las empresas de tecnología y videojuegos, merecedoras de un entorno de trabajo libre de discriminación y acoso".