A pesar de las duras críticas y las palabras de advertencia tanto de los abonados como de los expertos del sector, Netflix optó por imponer mano dura con todo aquel que compartiera una cuenta. Pagar o irse era la premisa. Un concepto que ahora, pocas semanas después de que se pusiera en marcha en un amplio frente, ha demostrado ser extremadamente lucrativo para la empresa. Solo en el último trimestre se han sumado casi seis millones de nuevos abonados, lo que obviamente no ha pasado desapercibido para sus competidores.
Ahora parece que Disney va a seguir su ejemplo y perseguir a quienes comparten cuentas y contraseñas entre sí, siendo la India el primer mercado de prueba de su nueva política. Según Indiewire, que se ha hecho eco de la noticia, Disney tiene previsto ampliar esta medida a finales de año, lo que debería generar varios millones de suscriptores adicionales a su servicio de streaming Disney+.
