El primer derbi de Manchester con Rubén Amorim al frente del Manchester United no será fácilmente recordado por nadie.
Jugando en casa, el Manchester City llevó la iniciativa la mayor parte del partido, gracias a un gol de Josko Gvardiol en el minuto 36. Pero entonces, en los dos últimos minutos, el Manchester United dio un giro de 180º al partido con un gol de penalti de Bruno Fernandes en el 88', seguido de otro de Amad Diallo en el 90'.
El Manchester City ha perdido ahora tres de los últimos cinco partidos de la Premier League y es quinto en la clasificación, superado por el Nottingham Forest, el Arsenal, el Chelsea y el Liverpool. ¿Cómo se explica perder un partido que era casi una victoria segura?
Tras el partido, Bernardo Silva habló con SkySports, y se mostró notablemente molesto. Y no acepta paliativos: "Merecimos lo que pasó. Un partido o dos son desafortunados. No podemos decir que esto sea suerte o mala suerte, 10 partidos no tienen nada que ver".
10 partidos es la crisis sin precedentes que está sufriendo el Manchester City y Pep Guardiola: ocho derrotas, una victoria y un empate, que han complicado incluso su supervivencia en Champions League.
"Minuto 87 en un derbi, ganando 1-0 y nuestro córner acaba en penalti para ellos, amigo mío, si tomas estas decisiones estúpidas a falta de tres o cuatro minutos mereces pagar por ello", añadió. "No es un partido, son muchos partidos últimamente. Puedes decir 'qué mala suerte', pero no, son las decisiones que tomas. Hoy, en el último minuto, hemos jugado como sub-15".
Mientras tanto, Guardiola estaba desolado. "No soy lo suficientemente bueno. Soy el jefe, soy el entrenador. Tengo que encontrar soluciones y hasta ahora no lo he hecho. Esa es la realidad", dijo según recoge la BBC.
Pep Guardiola amplió su contrato dos años más justo al principio de la crisis, para darle confianza a él y a todos los jugadores, pero hasta ahora no ha funcionado. La semana pasada, Guardiola afirmó que, tras dejar el Manchester City, no fichará por ningún otro club.