Mykhailo Mudryk, extremo ucraniano que juega actualmente en el Chelsea, ha dado positivo en un control antidopaje y podría enfrentarse a una sanción de cuatro años. El jugador, de 23 años, se sometió a un análisis rutinario de orina y dio positivo por Meldonium.
Mudryk llegó al Chelsea con un contrato de ocho años y medio en enero de 2023, por un traspaso de 70 millones de euros (62 millones de libras) más 30 millones de euros en complementos procedentes del Shakhtar Donetsk. Fue el mayor precio jamás pagado por un futbolista ucraniano y se valoró muy por encima de las estimaciones del mercado, convirtiendo el traspaso casi en un acontecimiento nacional (el propietario del Shakhtar donó 25 millones de euros de ese dinero al ejército ucraniano).
Ahora, Mudryk se enfrenta a una sanción que podría poner fin de golpe a su carrera. El veredicto de la Asociación de Fútbol sigue pendiente después de que se realice una segunda prueba que confirme los resultados de la primera. Mientras tanto, Mudryk ha contratado a Morgan Sports Law, el mismo bufete que defendió a Paul Pogba en un caso similar el año pasado, y ha conseguido rebajar su sanción de cuatro años a 18 meses, según informa The Telegraph.
El meldonium es una sustancia que suele encontrarse en los medicamentos para el corazón. La Agencia Mundial Antidopaje la declaró prohibida en 2016 porque aumenta la resistencia de los deportistas y les ayuda a recuperarse más rápidamente del ejercicio. La tenista Maria Sharapova fue una de las primeras atletas en dar positivo tras la prohibición.
Mientras se resuelve el caso, Mudryk está suspendido temporalmente, por lo que no juega desde octubre. Su rendimiento ha sido muy irregular desde su costoso fichaje hace casi dos años, pues sólo ha jugado 73 partidos en dos temporadas, 40 como titular, y ha marcado diez goles.
Ahora, Mudryk tendrá que defender que no cometió ninguna negligencia. Ya ha publicado que "nunca ha utilizado a sabiendas ninguna sustancia prohibida ni ha infringido ninguna norma, y está trabajando estrechamente con mi equipo para investigar cómo ha podido ocurrir esto". A principios de este año, el tenista nº 1 de la ATP Jannik Sinner recurrió con éxito su caso y quedó libre de sanción, alegando que la sustancia llegó a su organismo por contaminación accidental.