El mundo del tenis profesional se ha puesto patas arriba después de que cientos de jugadores, una "abrumadora mayoría de los 250 primeros", a través de la independiente Asociación de Tenistas Profesionales (PTPA), presentaran demandas contra la ATP, la WTA, la ITF y la ITIA por lo que denominan un "cártel" con control monopolístico del tenis. Sin embargo, no todos están de acuerdo: Carlos Alcaraz, número 3 del mundo, dijo en una rueda de prensa antes del Open de Miami que no apoya las demandas de la PTPA... porque nadie se lo dijo.
"La verdad es que fue una sorpresa para mí porque, sinceramente, nadie me había dicho nada al respecto". Contó que "hay cosas que apoyo y otras que no. Lo principal es que no la apoyo", tras explicar que "no la apoyo porque no sabía nada de ella".
La PTPA afirmó que la mayoría de los 20 mejores jugadores masculinos y femeninos respaldaban la carta y sus quejas, que la ATP descarta por "carecer de fundamento". La PTPA fue fundada por Novak Djokovic y Vasek Pospisil en 2019, con el objetivo de representar únicamente los intereses de los jugadores, como alternativa a la actual organización de la ATP y la WTA, que, en opinión de la PTPA, da prioridad a las ganancias del organizador, sin respetar la independencia, la salud y la privacidad de los jugadores.
Con un nuevo ATP y WTA Series 1.000 que comienza esta semana, el Open de Miami, casi consecutivo con Indian Wells la semana pasada, este tema saldrá seguramente en todas las ruedas de prensa, pidiendo a los jugadores que se posicionen en un cisma de consecuencias imprevisibles.