Se ha denegado la clasificación en Australia del próximo capítulo de la escalofriante saga de Konami. Esto significa que el juego no se venderá ni distribuirá en el país a menos que se realicen cambios antes del lanzamiento para cumplir las normas exigidas. La Junta Australiana de Clasificación no ha especificado el motivo de la decisión, pero las advertencias sobre el contenido del juego incluyen temas como la discriminación de género, el abuso infantil, el acoso escolar, las alucinaciones inducidas por drogas, la tortura y la violencia gráfica.
Australia es bien conocida por su postura notoriamente estricta respecto a los contenidos mediáticos controvertidos u ofensivos, y no es la primera vez que un juego de Silent Hill se enfrenta a la resistencia del país. Silent Hill: Homecoming, lanzado en 2008, fue prohibido inicialmente debido a su contenido violento, aunque posteriormente se aprobó una versión censurada creada específicamente para el mercado australiano.
Konami tiene previsto lanzar Silent Hill f a finales de este año, y está por ver si se ofrecerá una versión censurada para el mercado australiano o si se reconsiderará la decisión de clasificación.
¿Crees que una regulación estricta del contenido de los medios de comunicación es algo bueno, o que debería haber más libertad?
