Daria Kasatkina, la única tenista abiertamente gay entre las 100 mejores de la WTA (número 12), completó su cambio de representación la semana pasada, después de que se le concediera la residencia permanente. Aunque nació en Rusia y siempre ha representado a ese país, no ha vuelto a Rusia en los últimos dos años y medio, después de salir del armario en 2022. Abandonó Rusia debido a las estrictas leyes que persiguen a las personas LGTB y a sus defensores, un movimiento al que se vio obligada si quería ser ella misma, según declaró, vía Reuters.
Kasatkine representará a Australia por primera vez en el actual Abierto de Charleston, y expresó a la prensa sus sentimientos sobre el momento. "Sinceramente, me siento diferente, no voy a mentir. Es emotivo para mí. Tengo que acostumbrarme. Pero estoy muy contenta de empezar este nuevo capítulo de mi vida representando a Australia en el gran escenario."
Desde que dejó Rusia en 2022, Kasatkine se ha entrenado en España y vivía en Dubai, pero ahora planea quedarse en Melbourne. Dice que "no tuvo elección" al dejar Rusia. También se ha mostrado crítica con la invasión rusa de Ucrania, e incluso fue objeto de las críticas de un político ruso, que pidió que se la tratara como a una agente extranjera, que actuaba contra los intereses rusos.
Como señala la BBC, otras jugadoras nacidas en Rusia han cambiado de nacionalidad en los últimos años: Natela Dzalamidze representa a Georgia y Alexander Shevchenko a Kazajstán.