Ha sido y sigue siendo el debate más acalorado desde el 2 de abril. El precio de Nintendo Switch 2 (más que el precio de la consola, el aumento general del precio de sus juegos) divide a los aficionados. Algunos consideran que las nuevas funciones e innovaciones de la nueva consola son suficientes para justificar el precio, mientras que otros mantienen que la marca siempre ha sido una forma asequible de acceder a esta forma de entretenimiento para una gran mayoría. Sin embargo, el lanzamiento de la consola el 5 de junio se va a enfrentar a un obstáculo que no podían prever: Donald Trump.
O mejor dicho, su administración en el gobierno estadounidense. Estados Unidos ha iniciado lo que todo el mundo llama ya una guerra comercial, tanto con sus rivales directos, como China y Rusia, como con sus aliados históricos en Europa. Esto ya ha empezado a pasar factura a multitud de mercados, al gravarse tanto las exportaciones a Estados Unidos como las importaciones desde este país. En el caso de productos fabricados en China, como teléfonos inteligentes, televisores y consolas de videojuegos (como la Nintendo Switch 2), los aranceles anunciados por Trump son del 144%, 152% e incluso 170% para determinados productos, según informa Nikkei Asia y corrobora Bloomberg. De momento hay una moratoria y un arancel global del 10%, pero una vez que expire el plazo, los precios se van a disparar, lo que ya ha provocado que Nintendo suspenda los pedidos anticipados de la consola en el país.
Un arancel del 144%, según la coyuntura actual, sería inasumible para la venta de cualquier producto, y menos aún en el lanzamiento de uno nuevo como es la consola de Nintendo. Si Nintendo traslada la producción a países periféricos como Vietnam (donde ya tiene parte de la producción), el arancel sería menor, pero todavía elevado. La opción más plausible es que Nintendo incluso traslade parte de la producción a Estado Unidos, como ya está haciendo Sony con PlayStation. La tercera vía, la más improbable, es que Nintendo termine por aplazar el lanzamiento de Nintendo Switch 2 en Estados Unidos, pero eso prácticamente condenaría al hardware a un fracaso prematuro.
Las expectativas en el resto del mundo para el lanzamiento de la consola siguen siendo excelentes, y muchos minoristas europeos han agotado las existencias en un tiempo récord. Con aranceles o sin ellos, Nintendo Switch 2 tendrá el mejor lanzamiento de la historia, pero con la guerra comercial en ciernes, le va a costar mantener el entusiasmo de los jugadores.