La victoria por 2-0 del Chelsea contra Los Angeles FC en el Mundial de Clubes solo fue vista por unas 22.137 personas, en un estadio con capacidad para 71.000 espectadores. El Mercedes-Benz Stadium es la sede de uno de los clubes de fútbol más populares de la MSL, el Atlanta United, con una media de 44.000 espectadores por partido, y también es la sede de las selecciones masculina y femenina de EE.UU.
Las entradas seguían a la venta durante el partido y bajaron a unos 30 dólares, bastante menos que cuando se anunciaron hace meses. Esto pinta una imagen preocupante para la FIFA, cuya nueva Copa Mundial de Clubes no parece atraer a muchos aficionados en Estados Unidos, país que albergará el Mundial del próximo verano.
Sin embargo, hay otras circunstancias que podrían explicar la baja asistencia al partido. Una es que probablemente no había muchos seguidores del LAFC en Atlanta, que está a 3.200 km de Los Ángeles, y la extraña hora del partido, las 15:00 hora local de un día laborable (21:00 CEST en España), significa que pocos seguidores del LAFC podrían haber asistido. El LAFC fue un añadido de última hora al mundial por la descalificación del León, y no hubo tiempo de asignar sus partidos en Los Ángeles...
Otros partidos del Mundial de Clubes han tenido más éxito, en particular el que enfrentó al PSG y al Atlético de Madrid en Los Ángeles, con más de 80.000 personas. El 0-0 inicial entre el Miami de Messi y el Al-Ahly fue visto por 60.927 espectadores en el Hard Rock Stadium de Miami, al 93% de su capacidad.
Sin embargo, la paliza por 10-0 entre el Bayern de Múnich y el Auckland City sólo fue presenciada por 21.152 aficionados en Cincinnati (en un estadio con capacidad para 26.000 personas) y el Botafogo contra el Seattle Sounders sólo atrajo a 30.000 personas, menos de la mitad de capacidad del estadio Lumen Field de Seattle. De los próximos partidos de la fase de grupos, sólo se han agotado las entradas para los partidos con el Real Madrid y Boca Juniors.
Es de esperar que, a partir de los partidos de octavos de final, con equipos quizá más fuertes y más en juego, acuda más gente a los estadios. Desde luego, la FIFA así lo espera, si quiere evitar el ridículo internacional...