Estados Unidos abandona la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) por tercera vez en la historia, la segunda bajo la Administración de Donald Trump. El Departamento de Estado ha anunciado hoy la decisión, alegando que las políticas de la organización entran en conflicto con la agenda nacionalista "America First" del presidente republicano.
En cuanto a los motivos concretos, Washington critica la inclusión de Palestina en la UNESCO, lo que denominan el enfoque "antiisraelí" de la organización y, en términos más amplios, su promoción de causas culturales y sociales consideradas "divisivas" e "ideológicas".
La directora general de la UNESCO, Audrey Azoulay, califica la retirada de "lamentable" pero "esperada", ya que "contraviene los principios fundamentales del multilateralismo y a nuestros numerosos socios de Estados Unidos", según recoge ElPais.
Como una de las primeras reacciones destacadas, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha mostrado en X su "apoyo inquebrantable" a la organización:
De cara al futuro, y como condición indispensable, la Casa Blanca afirma ahora que la futura participación de EEUU en organismos multilaterales dependerá de si promueven los intereses estadounidenses "con claridad y convicción", en línea con otros recortes de la ayuda internacional.