Google ha accedido a firmar el Código de Buenas Prácticas de la IA de la UE, un documento que esboza las directrices para el uso de la IA en las regiones de la UE en el futuro. Este código aún no se ha finalizado del todo, pero en gran medida se centra en tres principios fundamentales relativos a la transparencia, los derechos de autor y la seguridad y protección.
Meta, propietaria de Facebook e Instagram, rechazó la oportunidad de firmar el código, ya que considera que Europa va por el camino equivocado en lo que respecta a la IA. "Hemos revisado detenidamente el Código de Buenas Prácticas de la Comisión Europea para los modelos de IA de propósito general (GPAI) y Meta no lo firmará. Este Código introduce una serie de incertidumbres jurídicas para los desarrolladores de modelos, así como medidas que van mucho más allá del ámbito de la Ley de IA", dijo Joel Kaplan, de Meta.
Google, por su parte, ha accedido a firmar el documento, aunque existen algunas preocupaciones con respecto a la ley de derechos de autor que podrían ralentizar el progreso de la IA generativa. "Nos sigue preocupando que la Ley y el Código de la IA corran el riesgo de ralentizar el desarrollo y el despliegue de la IA en Europa. En particular, las desviaciones de la legislación de la UE sobre derechos de autor, los pasos que ralentizan las aprobaciones o los requisitos que exponen secretos comerciales podrían frenar el desarrollo y despliegue del modelo europeo, perjudicando la competitividad de Europa" dice una declaración de Google.
Desde el inicio de la IA generativa, grandes empresas como Google y Meta han estado seleccionando contenidos de donde les ha dado la gana para entrenar modelos sin importarles la ley de derechos de autor. La UE es notablemente más estricta en su legislación sobre derechos de autor que otras regiones, por lo que esto podría limitar los modelos de Google y Meta a contenidos propiedad de esas dos empresas, por ejemplo.
Esta no va a ser una política popular entre los grandes productores de modelos de IA, ya que querrán presumir de los últimos pasos que han dado sus máquinas de aprendizaje y no podrán dar grandes pasos si no pueden robar la propiedad intelectual y los contenidos protegidos por derechos de autor de otras personas.
