Ha pasado casi un año desde que Ruben Amorim se hizo cargo de un decadente Manchester United, y en ese tiempo el joven entrenador portugués no consiguió levantar al equipo, sino todo lo contrario: a pesar de alcanzar (y perder) la final de la Europa League, el United terminó la Premier League decimoquinto, su peor posición en años, y ahora no está mucho mejor, décimo con 3 de 7 victorias y recordando aún la vergonzosa eliminación de la EFL Cup al perder contra el Grimsby Town, de cuarta división.
Ante la presión de los aficionados y expertos que califican a su equipo de"desastre", el co dueño del club, Jim Ratcliffe, pide paciencia a los aficionados y "tiene que demostrar que es un gran entrenador durante tres años", confirmando que le permitirán cumplir su contrato de tres años. Esperan que con los muchos jugadores nuevos fichados en verano, mejoren dentro y fuera del campo, con la esperanza de convertirse en el club de fútbol más rentable.
"Recuerdo el clamor para que despidieran a Alex Ferguson en sus dos primeros años", dijo Ratcliffe en el podcast The Business de The Times. Ferguson ganó 13 títulos de la Premier League, cinco Copas de Inglaterra y dos Ligas de Campeones en los años dorados del United.
"Mira a Mikel Arteta en el Arsenal. Lo pasó fatal los dos primeros años. Al fin y al cabo, nos guiamos por los resultados, pero tenemos que ser pacientes y ver los resultados. Creo que hay muchas cosas buenas en el Manchester United. Tenemos que ser pacientes y tenemos un plan a largo plazo. No es un interruptor de la luz."