Algo antes de medianoche Microsoft anunció oficialmente su decisión de dar marcha atrás con sus políticas de comprobación online y de control de juegos ideadas para su nueva videoconsola Xbox One.
Para algunos esto será tarde e insuficiente, aunque lo más probable es que la mayoría de los jugadores vean con buenos ojos el cambio de dirección del fabricante. Como resultado de la decisión de la compañía de abandonar estas reglas tan impopulares, algunas de las iniciativas planeadas inicialmente para Xbox One se verán también descartadas.
En la nota oficial enviada por Don Mattrick en nombre de Microsoft, aseguran que "estos cambios impactarán sobre algunos escenarios anunciados anteriormente" y que "compartir juegos se hará como hoy en día".
Se puede asumir que uno de los "escenarios" a los que se refiere Mattrick es la iniciativa planeada para compartir juegos con la familia, mediante la que los usuarios podían compartir su contenido con hasta 10 familiares o amigos sin que tuvieran que comprar otra copia. Al revertir la situación a "como funciona hoy en día", se puede deducir que para compartir juegos habrá que prestar el disco, como es tradición.
Considerando el furor que despertaron los planes anteriores, probablemente a la mayoría no le importe perder esta novedosa posibilidad si eso significa que las otras normas no se implementarán en Xbox One.