Irán se clasificó para el séptimo Mundial de su historia, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, aunque nunca ha llegado a pasar de la fase de grupos. La semana que viene, la FIFA y Estados Unidos organizarán el sorteo de la Copa Mundial 2026 del próximo verano, en el que se formarán los 12 grupos para las 48 naciones (aunque aún queden seis países por clasificarse , que lo harán en la repesca de marzo). Sin embargo, Irán no estará allí, porque el país se negó a conceder visados a algunos miembros de su delegación, incluido el presidente de la federación, Mehdi Taj.
"Le hemos dicho al jefe de la FIFA, Sr. Infantino, que se trata de una postura puramente política y que la FIFA debe decirles que desistan de este comportamiento", declaró Taj. "Hemos informado a la FIFA de que las decisiones tomadas no tienen nada que ver con el deporte y los miembros de la delegación iraní no participarán en el sorteo del Mundial", añadió un portavoz de la federación en la televisión estatal.
Cuatro miembros de la delegación recibieron visados, entre ellos el entrenador Amir Ghalenoei, pero la federación en su conjunto decidió boicotear el acontecimiento. La tensa relación entre Estados Unidos y varios países, y las estrictas políticas antiinmigración, complicarán la llegada de miles de aficionados al fútbol al país, y esto demuestra que el Mundial del próximo verano tendrá repercusiones políticas más allá del campo de fútbol... Si se deniega el visado a algunos miembros de la federación, ¿qué ocurrirá con los futbolistas?