Escondidas en las procelosas aguas del Atlántico Norte, las Islas Feroe rara vez aparecen en los titulares mundiales. Pero las crecientes tensiones en torno a Groenlandia, provocadas por la renovada retórica de Donald Trump, han atraído (como afirma The New York Times) una nueva atención hacia el otro territorio lejano de Dinamarca, uno que se encuentra en una encrucijada estratégica y que desde hace tiempo alberga ambiciones de independencia. He aquí todo lo que necesitas saber sobre las Islas Feroe.

Dónde están y por qué son importantes
Las Islas Feroe son un archipiélago de 18 islas escarpadas situado entre Islandia y Escocia, en el que viven unas 55.000 personas. Aunque pequeñas en población, ocupan una posición crítica dentro de la llamada Brecha GIUK, un estrecho corredor marítimo entre Groenlandia, Islandia y el Reino Unido que desempeña un papel central en la planificación de la defensa de la OTAN y los movimientos navales rusos. Este tramo de agua es una de las principales rutas que utilizan los submarinos rusos para desplazarse entre el Ártico y el Atlántico. A medida que el hielo ártico retrocede y la competencia militar se intensifica, las Islas Feroe han adquirido una importancia desproporcionada en los cálculos de seguridad mundial.
Un territorio autónomo, no un Estado
Las Islas Feroe forman parte del Reino de Dinamarca, pero gobiernan la mayor parte de sus propios asuntos. Controlan la política interior, la pesca, los impuestos y gran parte de su economía. Dinamarca sigue siendo responsable de la defensa, la política exterior y la representación en la OTAN. A diferencia de Groenlandia, la economía feroesa es en gran medida autosuficiente. La pesca (especialmente la cría de salmón) sustenta exportaciones por valor de cientos de millones de dólares anuales. Esta independencia financiera ha reforzado los argumentos a favor de la plena soberanía en los últimos años.
Un largo y complicado debate sobre la independencia
La idea de la independencia de las Feroe no es nueva. En 1946, una estrecha mayoría votó a favor de abandonar Dinamarca, pero el resultado fue finalmente bloqueado por Copenhague. Los esfuerzos posteriores también se estancaron, a menudo porque la incertidumbre económica hacía arriesgada la separación. En la última década, sin embargo, la conversación ha vuelto con fuerza. Una economía más fuerte y un renovado sentimiento de identidad nacional han hecho que la independencia ocupe un lugar más destacado en la agenda política, y está previsto que las negociaciones sobre la ampliación de la autonomía se reanuden a principios de 2026. Entonces ocurrió lo de Groenlandia.
Cómo Groenlandia lo cambió todo
Cuando Trump revivió la idea de tomar el control de Groenlandia (aunque fuera brevemente), provocó una conmoción en todo el reino danés. Groenlandia respondió acercándose a Dinamarca, mientras que Copenhague cambió su enfoque hacia la preservación de la unidad y la seguridad.
En las Islas Feroe, los dirigentes hicieron una pausa en silencio
Las conversaciones previstas sobre una mayor autonomía se retrasaron, no se abandonaron, mientras los políticos sopesaban los riesgos de impulsar un cambio constitucional en un momento de inestabilidad geopolítica. La opinión predominante: no era el momento de tensar los lazos dentro del reino mientras las potencias exteriores vigilaban de cerca.
Atrapados entre superpotencias
La situación de las Islas Feroe no ha pasado desapercibida para los actores mundiales.
- Rusia mantiene una presencia visible en las aguas circundantes, incluidos buques pesqueros que siguen atracando en los puertos feroeses, incluso cuando gran parte de Europa ha cortado sus lazos.
- China intentó anteriormente ampliar su influencia a través de la infraestructura de telecomunicaciones, una medida que finalmente fue bloqueada bajo la presión de EEUU.
- La OTAN ha aumentado las patrullas y las visitas a los puertos, subrayando la relevancia militar de las islas.
A algunos funcionarios de las Islas Feroe les preocupa que se puedan utilizar barcos civiles (sobre todo arrastreros rusos) para obtener información o algo peor. Con los cables submarinos que atraviesan el norte de Europa cada vez más vulnerables, la preocupación por el sabotaje ya no es teórica. ¿Qué papel desempeñarán las Islas Feroe en el futuro? Es demasiado pronto para saberlo. Sin embargo, la táctica de Trump sobre Groenlandia ha puesto a este territorio danés en el punto de mira, y probablemente leeremos más sobre ellas en los próximos meses...