Vayamos al grano, sabemos de qué va la película. A pesar de todas las cosas que hace bien, Jason Statham suele protagonizar películas que se desarrollan y se formulan de la misma forma: Los mercenarios, The Mechanic, Beekeeper: El protector, A Working Man e incluso Megalodon y Fast & Furious. Los papeles de Statham siempre suelen ser los del tipo brusco y duro que debe superar dificultades para salvar el día, a menudo de la forma más violenta posible. Independientemente de lo que opinemos y de lo predecible que se haya vuelto, no podemos negar que sus películas suelen ser entretenidas de ver.
Os ahorraré el tiempo y os diré que Shelter: El protector sigue esta fórmula a la perfección. Es una peli de acción fácil de ver y no destaca mucho, pero tiene algunos momentos que demuestran por qué a Statham le ofrecen continuamente esta clase de papeles. Típica película de 5/10, se podría decir.
No voy a perder mucho el tiempo en la trama porque no hay mucho que merezca la pena destacar. En resumen, Statham es un antiguo agente de las fuerzas especiales británicas que lleva años viviendo en el exilio y la clandestinidad cuando es encontrado y perseguido por el mismo gobierno que una vez sirvió. El Servicio de Inteligencia Secreto de Reino Unido le enviará todo tipo de amenazas y será su deber superarlas al mismo tiempo que protege a una joven que resulta ser familia de uno de sus antiguos compañeros de equipo. Si le pidiésemos a ChatGPT una sinopsis genérica de una película de Statham, probablemente nos daría una premisa muy parecida. De hecho, lo probé y los resultados fueron bastante graciosos:
«Previamente un agente secreto, un solitario mercenario se ve arrastrado al mundo que intentó dejar atrás cuando una misteriosa persona de su pasado resurge. Viviendo una vida tranquila y desconectada en el presente, se ve obligado a volver a la acción cuando una joven, conectada con un trabajo que salió mal unos años antes, se vuelve el objetivo de un poderoso sindicato criminal internacional».
«A regañadientes, la acoge y descubre una conspiración que se extiende desde las calles londinenses hasta las altas élites corporativas y que involucra tecnología robada, dinero sucio y una traición más cercana de lo que esperaba. A medida que las bajas aumentan y el tiempo se agota, deberá apoyarse en su bruta eficacia, su ingenio y su inquebrantable moral para desmantelar la operación pieza por pieza».
«Sobrepasado en números y siendo perseguido a cada instante, libra una incansable guerra química contra un enemigo que conoce cada uno de sus movimientos. Sin embargo, han cometido un grave error, le han dado algo por lo que luchar».
Podría parecer que Shelter: El protector es otro gran ejemplo de película de acción sin sentido, parecida a la película A Working Man, pero es aquí donde el factor Statham entra en acción. A pesar de todos sus fallos narrativos, presenta escenas y combates perfectamente coreografiados que demuestran que Statham es una de las mejores estrellas de acción que podamos encontrar. Al estilo de John Wick, nos muestra una violencia rápida y enérgica que nunca da la sensación de contención o lentitud por parte de los actores. Es un ballet de brutalidad del que Statham es un maestro.
De forma similar, si bien el presupuesto de Shelter: El protector no se puede comparar con otras opciones de cine de acción moderno, se apoya más en escenarios reales y el uso del entorno, en que la coreografía de los combates sea fluida y en los momentos brillantes de sus actores más veteranos, como el siempre excelente Bill Nighy. No se trata de una película que busque o que te haga perder el tiempo, sino de una montaña rusa violenta que te mantendrá entretenido a pesar de sus problemas más evidentes y sus típicos elementos de diseño. Sobre esto último, tiene los giros de guion como, por ejemplo, cuando asesinan al perro de Michael Mason para incentivar más al personaje. También nos encontramos con las típicas selecciones de escenario de este tipo de pelis, como una secuencia en un club de las que sirven para darle al departamento de mezclas el día libre, ya que la punzante música electrónica de la banda sonora ahoga el resto de pistas de audio...

En conclusión, no es nada que no hayamos visto, pero esto no quita que Shelter: El protector sea entretenida. No pide mucho y siempre estará abierto el debate sobre si deberíamos continuar apoyando películas con una dirección creativa tan básica. Aunque a diferencia de películas como Máquina de guerra de Netflix, por poner un ejemplo, Shelter: El protector cuenta con Statham, quien, como es costumbre, prospera y nos entrega una actuación que consigue que las dos horas de película corran. Es el Statham que conocemos y amamos. Que cada uno interprete esto como quiera.