Vance ha llegado a Hungría para una visita de dos días destinada a impulsar a Orbán, que se enfrenta a una de las elecciones más difíciles de su carrera política.
El vicepresidente estadounidense se reunirá con Orbán y asistirá a un mitin conjunto pocos días antes de la votación parlamentaria del 12 de abril, en lo que los analistas consideran una clara señal de apoyo de Washington.
La visita pone de relieve la creciente alineación entre la administración Trump y los dirigentes europeos afines, ya que Orbán es considerado desde hace tiempo una figura clave en la promoción de políticas nacionalistas y "antiliberales" dentro de la UE.
Sin embargo, el impacto de la visita en los votantes sigue siendo incierto. Las encuestas sugieren que el partido gobernante de Orbán, el Fidesz, va por detrás del movimiento de oposición liderado por Péter Magyar, y que las preocupaciones internas, como el coste de la vida, dominan la campaña.
Algunos han advertido contra la influencia extranjera en las elecciones, mientras que algunos funcionarios europeos han expresado su preocupación por el respaldo estadounidense a un líder a menudo en desacuerdo con Bruselas y que mantiene lazos más estrechos con Moscú.