Ya le conocíamos por su histórica escalada en Yosemite, documentada en Free Solo. Ahora, en una audaz hazaña que le llevó poco más de 90 minutos, el escalador estadounidense Alex Honnold se convirtió en la primera persona en escalar el Taipei 101 sin cuerdas ni arneses.
Equipado únicamente con zapatillas de escalada, una bolsa de tiza y su característica camiseta roja, Honnold conquistó el rascacielos de 508 metros, recorriendo la base de acero y cristal del edificio, las estructuras "ruyi" y las desafiantes "cajas de bambú" que abarcan los pisos 27 a 90. La escalada concluyó en la aguja, donde hizo una breve pausa para hacerse un selfie antes de descender sano y salvo.
Honnold describió la experiencia como surrealista: "Te pasas tanto tiempo pensando en ello e imaginando que es posible, pero luego hacerlo de verdad siempre se siente diferente. Para mí, personalmente, el mayor reto fue mantener la calma... pero a medida que escalaba, me relajaba cada vez más, como diciendo: "Oh, esto es tan divertido, por eso lo hago"".
La ascensión en solitario (retransmitida en directo en todo el mundo a través de Netflix) suscitó un debate sobre los riesgos que entrañaba, sobre todo teniendo en cuenta el papel de Honnold como marido y padre. Los organizadores aplicaron medidas de seguridad, como un breve retraso en la retransmisión y puntos de rescate a lo largo de la ruta, aunque la escalada en sí dependió totalmente de la habilidad y concentración de Honnold...