Análisis de Resident Evil Requiem para Nintendo Switch 2
Porque una hierba verde con dientes de sierra cura igual de bien...
Aquí no te voy a hablar demasiado del juegazo que es Resident Evil Requiem, tanto haciendo de novena entrega de la serie survival horror por excelencia (y celebrando su 30 aniversario), como si miras su calidad de juego moderno de zombis, sustos y acción. Para eso, mejor lee los análisis completos de Resident Evil Requiem de Alfredo Pavez y Ben Lyons en Gamereactor.
Diré brevemente que estoy de acuerdo en todos los puntos, pros y contras subrayados por los compañeros, y que a mí también me ha encantado su equilibrio entre dos estilos (aunque me gusta verlo más como tres: Resident Evil 2, 4 y 7). Y una cosa que me fascina es lo consciente que es Capcom de su propia ficción y cómo lo aprovecha. No es solo un diseño de juego clásico y moderno muy acertado; es saber aprovechar las reglas de juego que ha ido estableciendo durante tres décadas.
Por aquel entonces, en 1996, el primer Resident Evil hacía las delicias de los usuarios de la primera PlayStation (y luego de Saturn, ambas con su CD-ROM), y pese al tremendo esfuerzo que supuso lanzar la segunda entrega en un cartucho de Nintendo 64, fue en la era de GameCube cuando Capcom sembró una ferviente comunidad de seguidores nintenderos. El brillante y pionero Resident Evil Remake, el exclusivo Resident Evil Zero a modo de precuela, y sobre todo el rompedor Resident Evil 4 convirtieron el género en predilecto para los usuarios del fabricante de Kioto. Pero con el cambio de generación Nintendo decidió dejar de competir en la carrera de la potencia bruta y dejársela a otros lo que, pese a las constantes adaptaciones de Capcom (con gran presencia en Wii y 3DS), dejó a sus jugadores sin las posteriores novedades, o teniendo que lidiar con la nube en la primera Switch. Hasta hoy.
Resident Evil Re9uiem para Switch 2 supone la primera vez que una consola Nintendo recibe una entrega principal numerada de salida desde aquellos tiempos de RE4 a primeros de siglo, y vuelve a ser con su cara más representativa (Leon S. Kennedy) en la portada. Y lo mejor de todo es que corrobora lo que venían sugiriendo las más que dignas adaptaciones de Resident Evil: Biohazard (7) y Resident Evil: Village (8) en Nintendo Switch 2: los tres, la trilogía completa, son completamente jugables y plenamente disfrutables en este hardware tan compacto y por ende limitado.
Esta ya no es la historia del pasado con Doom o The Witcher en Switch 1. Compromisos hay, naturalmente, pero no me han evitado pasármelo genial, sentir la tensión y el miedo o moverme con fluidez y puntería. Vale que esas hierbas verdes con aliasing (al igual que muchos otros objetos cuando los examinas) cortan más que el hacha de Leon. Vale que al entrar a alguna estancia puede haber un ligero tirón. Vale que Grace y otros personajes no se han peinado con una Dyson en esta versión, en el elemento más cantoso del conjunto. Vale que los fondos y el atrezo pueden verse un pelín borrosos, o que las tareas de DLSS se pueden delatar intentando escalar algo más pixelado para que todo vaya suave.
Pero, de verdad, si os gusta la experiencia de Switch 2 (o de su predecesora, o de un PC portátil estilo Steam Machine), creedme cuando digo que no desmerece en absoluto. Pronto publicaremos nuestras comparativas de gráficos y gameplay para que comprobéis cómo hay que fijarse en los detalles más finos y en los efectos más avanzados para encontrar las diferencias más flagrantes con las otras consolas.
El juego carga a toda velocidad en Switch 2 e incluye todas las opciones de HDR, logros o sonido posicional envolvente con posiciones ajustables que cabe esperar de un título moderno, por mucho que estos palabros suenen a chino por desgracia en consolas Nintendo. Las sutiles vibraciones en estéreo al correr con Grace son de primera categoría, y el apuntado por movimiento es satisfactorio y te retrotrae a aquellos tiempos de Wii y 3DS (no entendemos por qué no viene activado por defecto, tampoco en PS5; de hecho está escondido). Y por cierto, sale a la venta, también en esta versión, muy, muy bien pulido y optimizado, sin rastro de los muchos bugs, glitches y demás que encontramos en RE4R de salida.
Por todo esto debo recomendar encarecidamente Resident Evil Requiem para todo aquel que solo tenga una Switch 2 o que disfrute especialmente de aquello de pasar de la TV a portátil (con auriculares, por supuesto). Si no buscas la máxima fidelidad y lujos visuales por encima de todo, es un port muy serio que sabe dónde sacrificar y que por tanto conserva todo el shock value y la inmersión de la versión lead, un trabajazo por parte de Capcom y automáticamente uno de los mejores juegos del joven catálogo de Nintendo Switch 2.



















