No, la demo de Nintendo Switch de Zelda: Breath of the Wild no es como el juego final. Y en este caso no nos referimos solo a los gráficos, a los glitches o a los menús, sino a la experiencia de juego real. Porque lo que Nintendo ha estado mostrando durante un año y medio era un mundo vaciado a propósito para enseñar gameplay y ocultar su trama.
Pero el lanzamiento se acerca y por eso estamos jugando ya la versión final de The Legend of Zelda: Breath of the Wild. Sin destripes ni spoilers, aquí está nuestra impresión final, el jugo de cinco horas de partida con todos los elementos en su lugar para conocer su auténtico sabor.
Hemos acompañado este artículo con una galería de capturas de pantalla tomadas con la propia herramienta de Nintendo Switch (el botón está en el Joy-Con izquierdo), por lo que también corresponden a lo que podréis jugar en vuestras casas a partir del 3 de marzo.









