Dudo que no haya nadie mínimamente interesado en cómo funciona la industria que no sepa que tiene un lado oscuro que, incluso hoy en día, afecta a muchas empresas y a sus trabajadores. Durante los últimos años hemos escuchado historias y acusaciones verdaderamente escalofriantes, y somos conscientes que lo que trasciende es solo la punta del iceberg de lo que hay. Y durante años, el rostro más reconocible que encarnaba el escándalo ha sido el de Bobby Kotick.
El CEO de Activision Blizzard King ha sido una presencia incómoda no solo para el proceso de compra de la compañía por parte de Microsoft, sino incluso en sus propias filas, con trabajadores, sindicatos e inversores pidiendo su cabeza en una bandeja. Sin embargo, su labor se amplió hasta el cierre definitivo de la multimillonaria operación de compra, y estaba prevista su salida a finales de este año. Ahora ya sabemos la fecha exacta.
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Bobby Kotick abandonará su silla al frente de Activision Blizzard el próximo 28 de diciembre. Así lo ha informado The Verge, en la misma publicación en la que también se informaba del nombramiento de Jill Braff como nueva jefa de Zenimax/Bethesda. La mayoría del resto de altos cargos se mantienen, si bien otros dos vicepresidentes de Activision Blizzard King, Humam Sakhnini y Lulu Meservey, también se marcharán junto con Kotick. Phil Spencer ha enviado un comunicado interno en la compañía en el que dice que
"Para la mayoría de vosotros, vuestro trabajo cotidiano seguirá siendo el mismo: todo seguirá igual para ofrecer experiencias innovadoras a más jugadores de todo el mundo. A nivel directivo, estos cambios aportarán la claridad y la responsabilidad necesarias para alcanzar nuestros ambiciosos objetivos y fomentar una cultura acogedora, estimulante y comprometida con el juego para todos."