Este miércoles, el Consejo Administrativo de Defensa Económica de Brasil, el organismo que se encargaba de investigar el acuerdo de compra entre Microsoft y Activision Blizzard, ha dado su visto bueno a la operación sin restricciones. Esto supone un nuevo espaldarazo a los planes de fusión, de los que Arabia Saudí ya había dado su consentimiento hace algunas semanas.
El sumario del organismo brasileño nos ha dejado además unas conclusiones bastante reveladoras sobre cómo han abordado la cuestión.
"Teniendo en cuenta la enorme popularidad de Call of Duty, es razonable deducir que si los juegos de Activision Blizzard dejaran de estar disponibles en las consolas de Sony, los usuarios de PlayStation podrían decidir migrar a Xbox, o incluso a un PC, para seguir teniendo acceso a los juegos de la franquicia.
Por otro lado, también es razonable suponer que si los próximos juegos de Call of Duty pasaran a ser exclusivos del ecosistema de Microsoft, los jugadores fieles a la marca PlayStation podrían simplemente abandonar la serie, migrando su demanda a otros juegos disponibles en su consola favorita."
Puede que no sea el argumento predilecto de los jugadores, y menos aún para las aspiraciones de Sony con respecto a la continuidad de la serie Call of Duty en su ecosistema, pero Microsoft ha ganado un nuevo apoyo, y el peso de la balanza va poco a poco cayendo a su favor.
Fuente: VGC
