Durante la cumbre del G7 que se está celebrando en estos momentos, los líderes de las naciones más poderosas del mundo han abordado distintas cuestiones sobre economía, tratados y seguridad, y entre los comunicados que han hecho al mundo está la petición formal para la desnuclearización de Corea del Norte. Y el país asiático ha respondido en sus propios términos.
Kim Jo Jong, la hermana de Kim Jong Un y una de las figuras más poderosas de Corea del Norte, ha tachado la petición de desnuclearización como una violación directa a su soberanía nacional y de su constitución. Kim afirmó a través de la agencia de noticias estatal KCNA (recogido por Reuters) que la desnuclearización de Corea del Norte era una "agenda irreversiblemente finalizada", y que su programa nuclear y armamentístico es la piedra fundamental sobre la que se asienta la seguridad nacional y la paz.
Kim también afirmó que las armas nucleares de Corea del Norte eran un elemento disuasorio de autodefensa adquirido en respuesta a lo que ella denominó amenazas nucleares persistentes por parte de sus enemigos, y las describió como una "piedra angular" para garantizar la paz.
Además de la petición para abandonar el programa armamentístico nuclear, los líderes del G7 también pidieron la liberación de ciudadanos japoneses secuestrados en Pyongyang, así como esfuerzos comunes por perseguir los ciberdelitos y robos de criptomonedas que se llevan a cabo desde Corea del Norte. A este respecto, el régimen de los Kim guarda silencio.