La UEFA ha anunciado que <strong>Omart Abdulkadir Artan, el árbitro somalí designado por la FIFA para el Mundial, a quien los funcionarios de inmigración del Aeropuerto Internacional de Miami denegaron la entrada pese a contar con un visado válido, ha sido designado para dirigir la Supercopa de la UEFA entre el Paris Saint-Germain y el Aston Villa el próximo agosto.
A Artan, galardonado como mejor árbitro de África en 2025, año en que dirigió la final de la Champions League de la CAF, se le impidió la entrada a Estados Unidos días antes del inicio de la competición, lo que generó indignación en todo el mundo. A su regreso a Somalia fue recibido como un héroe: se trata de un país que nunca ha clasificado a su selección para el Mundial, pero contar con un árbitro exitoso y respetado en la máxima competición futbolística del mundo era motivo de orgullo.
Para compensar esa decepción, la UEFA ha anunciado que Omar Artan arbitrará el partido de la Supercopa de la UEFA, el 12 de agosto en Salzburgo, entre el Paris Saint-Germain, ganador de la Champions League de la UEFA, y el Aston Villa, ganador de la Liga Europa de la UEFA.
"La decisión de nombrar a Artan para arbitrar el partido de la Supercopa de la UEFA se ha tomado en el marco del Memorando de Entendimiento (MoU) firmado recientemente entre la UEFA y la CAF para fomentar la cooperación en muchas áreas, incluido el arbitraje", declaró la UEFA en un comunicado. "La UEFA y la CAF están unidas por un compromiso común con el desarrollo del fútbol a todos los niveles y la promoción de los valores fundamentales de unidad, igualdad y no discriminación".
Sin quererlo, Artan se ha convertido en uno de los símbolos de un Mundial cada vez más polémico, coorganizado por Estados Unidos, un país que está dificultando o bloqueando directamente la entrada a los aficionados y al personal del fútbol.
"Omar Artan es un árbitro joven pero ya con mucha experiencia, que ha demostrado su valía en el más alto nivel de competición de la Confederación Africana de Fútbol", dijo el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin. "El fútbol está hecho para conectar a las personas, y la UEFA quiere mostrar su respeto a Omar y a sus extraordinarias habilidades arbitrales, que le han valido una nominación tan prestigiosa".