Hace tiempo, desde el mismo momento en el que comenzó el acercamiento a los eSports, el Comité Olímpico Internacional ha dejado claro que los videojuegos violentos no tiene cabida en el olimpismo, como dijo Kit McConnel, director de deportes del organismo el pasado verano. Una idea en la que ha abundado ahora el presidente del COI, Thomas Bach, pero que deja una puerta abierta.
Bach ha insistido en el que "no podemos tener en el programa olímpico un juego que promocione la violencia o la discriminación", como recoge Associated Press. Y a continuación ha aclarado que considera así los "llamados juegos de matar" que son "desde nuestro punto de vista contrarios a los valores Olímpicos y no pueden ser aceptados". Ha reconocido que hay deportes de combate que tienen su origen en peleas reales, él mismo proviene de la esgrima, "pero el deporte es la expresión civilizada de esto. Si tienes egames que van de matar a alguien, entonces no puede juntarse con nuestros valores Olímpicos".
Practicamente nada de shooters, eso está muy claro. Habría que preguntarles sin los de colores como Fortnite son adecuados, o si al menos pasan en corte los de pistolas de tinta como Splatoon, recomendados para un público más amplio por los organismos internacionales. Sin embargo, parece que sí hay ciertas muertes permitidas. El primer contacto entre estos dos mundos y solo a modo de exhibición se ha dado en los Juegos Asiáticos, celebrados durante el pasado mes de agosto. Entre los seis escogido hay cinco en los que hay que "matar" para ganar, aunque sean criaturas no humanas y no de forma directa: LoL, Arena of Valor, Hearthstone, Clash Royale y Starcraft II.
¿Dónde consideráis que está el límite?