Take-Two Interactive y 2K han sido el destino de Michael Condrey, el veterano de esta industria que, junto a su compañero de rutinas Glen Schofield, llegaron a Activision desde Visceral Games (Dead Space) a principios de esta década para fundar un nuevo estudio, Sledgehammer Games, que impregnara de otro aroma a la franquicia Call of Duty. De su liderazgo salieron dos entregas, CoD: Advanced Warfare y CoD: WWII, y después se marcharon juntos, hace un año.
Su carrera por fin se separa. Michael ha recibido la bienvenida a la "familia 2K", a la que se integra como líder de un nuevo estudio ubicado en Silicon Valley, Estados Unidos. En sus primeras palabras, ha defendido "el empoderamiento del modelo de estudio independiente" y la "autonomía creativa y técnica" que proporciona este gigante de su distribución a cada uno de los equipos que lo integran. Por su parte, la compañía ha prometido esa "liberta creativa para desarrollar la visión del estudio y sus proyectos a largo plazo".
Todavía no hay un nombre formal para esta oficina.