Un partido de fútbol turco entre el Gaziantep y el Eyüpspor de la Super Lig, primera división de Turquía, ha dado la vuelta al mundo y ha creado un debate debido a un gol polémico, marcado en el minuto 96... un disparo cuando el portero estaba distraído intentando detener una pelea entre otros jugadores.
El gol (que fue permitido, aunque no cambió el signo del partido: de 2-0 a 2-1 en la última jugada) ocurrió porque el portero del Eyüpspor, el brasileño Marcos Felipe, anteriormente en el Fluminense, abandonó su puesto al intentar mediar en una discusión entre dos jugadores. Entonces, Boateng, del Gaziantep, aprovechó la oportunidad y disparó a puerta vacía, sin que Felipe se diera cuenta.
Los jugadores del Eyüpspor intentaron convencer al árbitro de que el gol no debía contar, pero la realidad es que el árbitro no detuvo el partido, a pesar de la ferocidad de la pelea entre los jugadores, por lo que todos los jugadores deberían haber estado atentos a lo suyo. Felipe, de buena voluntad, intentó detener la pelea y poner paz... y acabó concediendo un gol.
Puede que fuera una simple coincidencia que los dos jugadores se estuvieran peleando... o puede que fuera una de las tácticas más astutas, pero deshonestas, jamás vistas en el fútbol. ¿Crees que el árbitro debería haber detenido el partido antes?